EMOTIONAL RESCUE: Mix de José Pancorvo (ilustrado por Ellen Rogers)

EL DIA

with others hast thou no will to make company 
Ezra Pound

Los poetas soñados que encontraste en los bosques
No veían las ramas ni sentían las voces
Los poetas soñados que subían al monte
No sentían los mantos ni los zarzas al roce
Los poetas soñados que veían Su doble
Llevaban en Sus ojos el día del endiose

No hay alguna alabanza con la que se alborocen
Con las nítidas cuerdas no toques ni pernoctes
A no ser que tú quieras perderte entre sus dones
Como la luz en águila por dentro te transformes
Avanza como nube de caza por los cofres
Avanza que te esperan los soñados mayores

Entra ahora a su niebla para que te abandones
Como a un río relámpago donde pierdes los nombres
Los soñados poetas que aspiraste en los bosques
No veían las ramas ni sentían las voces
Los poetas soñados que veían Tu doble
Llevaban en Tus ojos el día del endiose

ULTRA IERUSALEM 

Jerusalén ósculo Jerusalén abierta
Jerusalén en duración Jerusalén águila secreta
Casi sobre los ojos devorando las tinieblas
No pudiste contener tus ejércitos en las torres
Tus olores destruyen las máscaras
Tus portales alzan las olas
Jerusalén templaria
Jerusalén inspiración solitaria
Jerusalén destino y murallas de la luz

Porque de cada hueso sale tu felicidad
Todos los últimos gemidos te rodean
La única felicidad te ahoga en su vino relampagueante
Los agonizantes señalan a Jerusalén
La sierra busca a Jerusalén
Las espinas se interpenetran de Jerusalén
La mano de Jerusalén en las casas
Jerusalén derriba los muros

Avanzas sobre los grandes apocalipsis vivos
Tus garras relámpago apresan al mundo moderno
Yo te he visto ebria de comprender
Te he visto todos los días con un misil de primavera
Fuerza principal de la destrucción sagrada
Monstruosa de puro belleza incontenible
Tus gritos sonámbulos atormentan a los demonios
Tu boca invade triunfalmente
Tu locura nos serena de luz ilimitada

Pero tus ojos de plata avanzan contra las naciones
Tus cabellos de oro muerden a todos los mortales
Tus tripas azules absorben el día y la noche
Jerusalén despertando y ametrallando
Jerusalén entrando a los ojos de la muerte
Tu libertad persigue y golpea los libros
Tu armadura emite miradas paradisíacas
Tus muros fuman imperios cristalinos
Tu brisa final es el sueño de todas las ventanas

Las sábanas de Jerusalén cubren también al mundo
Se revuelca ebria de horror y aplasta los sistemas
Jerusalén frenética de odio admisible y épico
Con armadura de oro en su cama de luz lila
Con corona de creaciones desconocidas y alucinatorias
Jerusalén mansa y humilde mendiga de cristal
Yo no veo sino a ti iluminada de sutileza
Ya no existimos sino en tu blindado sin ilusiones
Jerusalén nos tomas de la mano

Yo he conocido tus calles de la nada de la gloria
Ya he subido tu escalera de inmensidades recónditas
Y me diste tu libro de cornígera retórica
A un lado las montañas de destrucción salomónica
Por el otro abres las puertas de la luz anatómica
Jerusalén sube el monte verídica y verónica
Ya rodeas el mundo con súbita boca antagónica
Ya te vas para siempre con poética boda
A donde todas tus torres se extasían de cólera






LIBERTAD DE LOS REYES CELESTES

Libertad para extasiarse con el éxtasis de los éxtasis!
Libas sobre el letargo gravitatorio la execración
Y recorres todos los destinos
Como el canto los árboles

Por ti el olvido de los signos y el retorno del cielo!

(Abre tu boca y tus aletas, corazón frío y desnudo)
Libertad para admirar la soledad aciaga
De las cataratas de ensueño celeste!

(Avanzan en la misma calle que la noche)
La presión divina
Más cerca que la misma lengua

Libertad para el cuelo: darle libertad al cielo
El éxtasis es más austera sombra que el trabajo y el descanso

(Sabiduría, realeza, poesía y sacramentum confabulados)
Cielos en los globos oculares
Libertad para exisitr hacia el cielo
Libertad para los reyes celestes!

(La telecomunicación no soporta la sacralidad del espacio
La tela blue jean no soporta la sacralidad de los huesos
El alrededor moderno no soporta la eviternidad de las almas)
Libertad eterna para los reyes celestes!
Vienen la neumonía y la noche cuando sigue avanzando
La gran luz énea

Y te deo sin voz, y como una ola
Para este carne y huesos se abren
La cama de hospital y la tapa de ataúd
O simplemente una ola o un
Surco

O una ola de fuego o
Una ola de picos de
Buitres
Pero no importa
Ya estaban libres los reyes celestes
Libres eternamente los reyes celestes
Ese
Fue y
Será el único evento






URBANO XXII
Poema del Resucitado

Con mi báculo rojo corté otra vez la tierra,
desde la ciudad severa, revolviéndome en la luz,
como un tubo contenedor-lanzador de misiles.

A dos años del Datum Solymae, ex aedibus,
kalendis novembrubus in festo Sanctorum
omnium, Pontificatus nostru anno trigesimo.

Pontifice de sal del mundo final,
reemplacé en el mando a los emperadores malheridos.
Los trecientos mil caballos sobre el rubí,
luna de miel del sol y la sangre. Y el inicio
de la marcialidad definitiva, la curva terrestre
definitiva, la Hostia final vista
desde los trecientos mil caballos. Firmes
ante la sola luz del pan que gira
frente a los ríos que son del cielo y del infierno.

Nos en el ciel soltamos la mano sol.
Los Habitantes ciegan. Acabó lo de la Tierra.

No quisieron oirme. Yo hablaba por la luz.
He volado en mi único pensamiento: la luz.

Si hablo en el tiempo, me veo en la caverna
y el agua de arroyo me reabsorbe en la visión
de la belleza divina. Y la bebo como eterno.

En el cielo vivo recordando las trompetas.
Ahora que ya no hay Historia lo veo,
todo es por el cielo, mientras el fuego mutuo tiembla.

En este trono espero sentado imparcialmente.
Vi la empolvada de cielos ad altre Dei.
Comandé la ceremonia del Quinto Milenio.

Las apariencias murieron, sólo quedó esta Patena.
Sobre el abismo salvaje: la materia y el tiempo.
La tiara, sutil, amará los espíritus.

Con la hostia maldigo los abominables eternos.
Me mezo en el cielo reaccionando en inmensidad.
Sólo la hostia veía en el mundo móvil;
lo demás estaba mundialmente eclipsado.
Lo divino traga infinitamente más
que un incienso termonuclear en los pulmones:
los sitiales de aroma sacratísimo siempre existirán.

Quieta ahora mi tiara militarmente
ya entre los transformadores himnos de gran alcance
y las estrellas rapaces en los ojos resurgentes.
En el olvido de sí vamos invadiendo el cielo.
La caballería era inmensa. Todo está restaurado.
Cada lance de la tierra defosfora visiones
sempiternas, acá, donde ya me insepulto
como despegó el último misil Arkhang
hace dos mil años. Vuelo más que la luz.

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1 Comment

  1. Ay! muy bien, me gusta leer poemas que no intenten romper nada ni estar a la “vanguardia”
    me gusta que se pueda leer de todo y no nomás puros poemas “modernillos”
    besitos

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