TEST NICOTRA: LEÓN FÉLIX BATISTA






1. ¿Cuál es el libro más extraño que has leído?
La muerte solar (Gerard de Cortanze), seguido de Oficio de tinieblas 5 (Camilo José Cela) y La risa de Demóstenes, rara (Gabriel Jaime Caro)
2. ¿Cuál es su mayor extravagancia?
Según el poeta argentino Daniel García Helder, sería beber cerveza con pajilla (calimete en dominicano, popote en mexicano). Pero yo creo que es forrar en plástico cada uno de los miles de libros de mi biblioteca y poner mi firma en la página 33.
 3. Haz una lista de las canciones que hayan marcado tu vida.
Chuva de prata (Gal Costa), Release me (Engelbert Humperdinck), Hay noches (Rafael Solano), El preso (Fruko), Dolor cobarde (Dimensión Latina con Vladimir y Oscar de León), Hopelessly devoted to you (Olivia Newton-John),  Samurai (Djavan),  Crazy (Kenny Rogers).
 4. Haz una lista de los libros que han sido tus guías.
El libro del desasosiego (Pessoa), Paterson (Williams), Carece de causa (Kozer), Le parti pris des choses (Ponge), toda la poesía vertical de Juarroz, Udāna: la palabra de Buda, Banquetes de aflicción (Cayo Claudio Espinal), El viacrucis del cuerpo (Lispector), A wave (Ashbery), La prosa del mundo (Merleau Ponty), Variaciones a como veredicto para sol de otras dudas (García Vega), Del inconveniente de haber nacido (Cioran), Cántico (Jorge Guillén), Adrede (Deniz), Algo negro (Roubaud), O el poema continuo (Helder), Tractatus lógico-philosophicus (Wittgenstein), Incurable (David Huerta), todo Beckett, Angelus novus (Verástegui), Cuaderno de retorno a un país natal (Cesaire), Trilce (Vallejo), Guatambú (Arteca), Zolar: enciclopedia del saber antiguo y perdido, La Divina Comedia (Dante), Arde el mar (Gimferrer), Omeros (Walcott), Diapsálmata (Kierkegaard), De la razón antropofágica (Haroldo de Campos), Serenidad (Heidegger), Cuarzo (Aníbal Núñez) y la guía telefónica.
 5. Escritores preferidos.
Son legión, tantos que el número diluye la categoría “preferencia”.
6. Músicos, compositores.
Johann Pachelbel, Mario de Jesús, Lennon-McCartney, Louis Armstrong, Astor Piazzolla, Michel Camilo, Dizzy Gillespie, Rimsky-Korsakov, Serrat, John Cage.
7. Pintores, otras bellas artes.
Goya (qué locura), Gaudí, Julian Freud, Luis Camnitzer, Max Ernst, Amy Guidry, Bansky, Francis Bacon, Motherwell, Thorsten Brinkmann,  (¡uf!)
8. ¿Shakespeare o Cervantes? ¿Por qué?
Cervantes, pues. Al menos no hay duda alguna de que él respiró lo que escribió.
9. ¿Neruda o Vallejo?
Vallejo, Vallejo, Vallejo… y De Rokha.
10. ¿Hora de dormir?
A la hora que disponga cada noche mi hija Larimar (3 años de edad)
11. ¿Cortázar o Borges?
Difícil… Cortázar era un poeta tratando de hacer prosa, y Borges exactamente lo contrario.
12. ¿Algo que llevas puesto y jamás te lo quitas?
Un anillo de plata con las máscaras de la tragedia y la comedia que compré a un vendedor ambulante en Union Square de Nueva York hace 20 años.
13. ¿Cuáles son las cosas que te resultan más difíciles de poder realizar?
Olvidar. Corregir mis textos poéticos. Bañarme sin lavarme la cabeza. Pagar mis deudas. Comer pescado con espinas. Respirar en el invierno del norte del planeta sin albuterol. Escribir narrativa. Ser malagradecido.
14. ¿Qué está mal en el mundo?
Que todavía no se extingue la Humanidad.
15. ¿Cuáles son tus escenas favoritas del cine?
Cada vez que el tipo consigue a la chica. Ese es el nudo de la existencia, man.
16. ¿Roth o Mc Carthy?
Ninguno: Faulkner y Nabokov.
17. ¿Cuál es el texto más significativo que has escrito? (Cita un fragmento)
Paja brava
“…apreciada como pasto, y como combustible…”               
                                                  Diccionario de la RAE
Cuatro dedos entre montes y pulgar sobre los múltiplos y trámite del zíper. Tiene cáscaras el tronco (barranco sus venillas) exponiéndolo a sabiendas a la masticación. Se manifiesta y no, la intermitencia interna, con exótico danzar de  cobra ante el faquir. Por un lado está el deseo, por el otro la incidencia de objetos de libídine: patrones de su engorde infinito y proyección. Y finalmente encarna, desplegando sus dobleces: nudos, sebos y follaje desatándose, masivos.
 (De: Vicio, 1999)
18. Cosas extrañas que hayan ocurrido en lugares extraños.
En 1978, viendo “Saturday nigth fever” en un cine a cielo abierto en Santo Domingo, tras discutir por un asiento un tipo apuñaló a otro en el cuello, justo a mi lado. La policía acordonó el lugar y no pudimos salir sino tres horas más tarde.
En el año 2003, subiendo por la cuesta empinada de la calle 50 y Octava avenida en Brooklyn la muerte me sonrió en forma de joven mujer china; luego mi médico me diagnosticó bronquitis crónica.
19. ¿Qué cosas sorprendentes has encontrado en lugares inesperados?
Un condón usado en una iglesia. Una revista porno y un sobrecito con coca debajo de la alfombra de un apartamento en la calle 23 de Sunset  Park en Brooklyn.
20. ¿A cuál de tus contemporáneos evitas a toda costa?
No puedo hacerlo aunque quiera y aunque tengo a quienes evitar: vivo en una parcelita de  48,198 kilómetros cuadrados, incluyendo las islas adyacentes. También vivo en Internet, de modo que en cualquier esquina de una calle o de la pantalla me puede salir, me sale, el diablo.
21. ¿Qué te habría gustado ver, pero naciste demasiado tarde para verlo?
Al cacique taíno Caonabó muriendo de tristeza en el barco en que Cristóbal Colón lo llevaba ante los Reyes Católicos, y la cara de Samuel Beckett al momento de decirle a Lucía Joyce que no la amaba.
22. ¿Sobre qué cosas te haces preguntas?
Sobre la realidad o irrealidad de la materia y, en consecuencia, sobre mi propia realidad o irrealidad y sobre la irrealidad o irrealidad de mi respuesta a esta pregunta real o irreal.
23. ¿Qué te produce miedo?
Que alguno de mis hijos no tenga qué comer y no esté yo para remediarlo.
24. ¿Fobias?
Creo que no, ninguna. Tal vez a las entrevistas.
25. Si pudieras regresar a un día y una hora en particular, ¿cuál sería, por qué?

Al 3 de agosto de 1986, 12 del mediodía. Me negaría a abordar el vuelo de Dominicana de Aviación que me llevó a exiliarme en Nueva York. 39 días después nació mi primera hija en Santo Domingo, y yo no estuve para presenciar el milagro. No hay modo de recuperarse de una ausencia así. Ni hay razón suficiente para justificarlo.
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