CARLOS ALMEIDA. CUCURTO LA PUTA QUE TE PARIÓ (BORRADOR)



gedes


Cucurto la puta que te parió
villero alcahuete
A cuántos convenciste que era buena idea
Encajar la palabra puto en un poema
Y lo repiten, Cucurto hijo de puta
Armás libros de mierda que se deshojan cuando los abro
Manchan los dedos, las tapas pintadas,
témpera de la más barata,
diluida con agua de canilla bonaerense,
marrón indeleble de las veces que repitió el ciclo de potabilización.
Cucurto, sorete mal cagado
No hay belleza en tu miseria, te mintieron y nos mentiste
Tus villeros bailan en murgas del conurbano y cogen por el orto para no parir más hijos
Y seguir comiendo fideos y arroz y arroz y fideos por seis pesos
Y amanecer en la bailanta con el vino chispeando los dientes,
Repitiendo la desgracia, y qué hay de hermoso,
Decímelo de pie Cucurto, en repetir la desgracia.
Cucurto, la concha de tu madre,
Tu madre que la quedó en cuatro patas
Chupándose los dedos de gusto
Reclamando a grito pelado la siguiente embestida de la verga de tu padre,
El mismo que cuando tenías un mes se fue corriendo atrás de una tetona que conoció fumando porro en plaza Francia,
Dejándolos, a tu madre y a vos
A tu madre vacía de pija
Y a vos vacío de un puño cerrado para cagarte bien a trompadas
Para gritarte, para escupirte en la cara el aliento de birra y pucho
Que dejes de escribir pelotudeces y vayas a conseguir un trabajo
A tener auto o por lo menos pagarte el colectivo
Y una mujer y un hijo o dos.
Pero vos no Cucurto,
Vos querías ser escritor, dormir hasta el mediodía,
Desayunarte un Jockey rojo y ladrar desde la orilla de tu colchón
La razón que tengo, en cuántas partes se está partiendo el mundo
No hace falta un talento, basta con ser humano.
Querías leer libros prestados
Y pedir prestados discos que no pensabas devolver.
Le restaste cien palabras a un cuento
Te quedaste con pocas, con las más baratas, las que escuchamos en la tele,
Contaste que a una mujer descubriendo que tiene el cuerpo desnudo,
El estómago vacío que nadie va a mover un dedo por ella
Podía ser un buen poema.
Pero no estoy puteando a tu madre Washington,
Estoy puteando a tu mismísima esencia, la que de haber llegado a un ovario hubieras repetido
Si no hubieras ido al baño a deshacerte de la mejor parte de vos mismo…

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