CINCO POEMAS DE JOSÉ RAMÓN SÁNCHEZ LEYVA





art blog - Edie Nadelhaft - empty kingdom





La flecha negra

En las celdas de los presos musulmanes
de la Base Naval hay una flecha
apuntando hacia La Meca.

La Base está en los 19 °, 54 , 42. 95 Norte
     y en los 75 °, 09 , 11. 75 Oeste.
La Meca en los 21 °, 25 , 01 Norte
     y en los 39 °, 49 , 00 Este.

12 793 kilómetros por encima del Atlántico,
el Sahara y el Mar Rojo
tienen que recorrer sus oraciones:
mínima impertinencia geográfica
que no les va a impedir el Paraíso.

¿Y si los americanos
no hubieran puesto las flechas
•   •   •   •   • entonces
              qué?



Un caballo de Troya en el Caribe

Lucha tu guerra tú mismo:
                   el aliado de ahora
                   se volverá enseguida
                   tu peor enemigo.
(Dice Stephen Crane
                   que los mambises estaban
                   agradecidos de los gringos:
                   gente que monta buenos caballos
                   y sabe despreciar a los negros).
Los ingenuos mambises no pudieron controlar
                   la ayuda que recibían,
                   y los ayudantes se volvieron
                   más protagonistas que ellos mismos.
Guantánamo era especial por sus condiciones,
                   pero si no era Guantánamo
                   se iban a coger cualquier cosa.
Guantánamo es la prenda de nuestro compromiso,
                   el precio por mantener a los españoles
                   alejados para siempre.
Fin del turismo azucarero en el Caribe.
Vayan a buscar mulatas en Marruecos.
Dense una vuelta después, cuando tengan
                   el látigo largo del euro
                   que nos hace felices.
Sorprendido una vez, sorprendido dos veces.
Los heroicos mambises solo podían luchar
                   contra un enemigo evidente:
                   después de todo
no es fácil resistirse a un caballo tan bonito.



Daños colaterales

Estamos y no estamos aquí.
Somos y no somos del lugar.
Sabemos que esto es una Base Militar Enemiga
en Territorio Libre de una República que fue Azucarera.

Venimos al trabajo, damos compañía
a nuestros familiares y aprendemos a ser
esa cosa imposible, ese trauma ilegal que los jueces
no pueden resolver sin causar más conflicto:
un gitmo
(mitad Cuba, mitad Estados Unidos).
Una especie tan rara como el troll de las leyendas.

Aves de paso en una tierra estéril
remedamos una vida civil entre las armas.
Lo mismo sentirían las mujeres y niños
de las tribus nómadas del desierto.

El desierto, como siempre, ha crecido.
El Mundo es una Base Militar Enemiga.
Cualquier Territorio es Libre para ser Conquistado.
Los daños colaterales suceden de continuo.


Punto G

Sentados en la playa, metidos en el agua
turbia de la orilla, veíamos de Oriente
llegar naves de palo, repletas de gente morena.
Algunos se acercaron a darles bienvenida.

Sentados en la sala, metidos en el flujo
flojo de las noticias, veíamos de Oriente
llegar naves de lata, repletas de gente morena.
Y nadie se acercó a darles bienvenida.

Aquí, llegas por error, o te traen a la fuerza.



Almirante en Jefe, suicídanos

El 9 de junio 2006, tres prisioneros se mataron en Gitmo.
Nuestros actos de guerra son pura asimetría.

Tan asimétricos, que apenas se les identifica.
Si nos matamos todos, dejaremos al poder sin argumentos.

El crimen también se llama “suicidio”.
Vivir es fingir que puedes hacerlo, pero sin saberlo.





José Ramón Sánchez Leyva (Guantánamo, 1972). Autor de los libros Aislada noche (Letras Cubanas, La Habana, 2005), Marabú(Torre de Letras, La Habana, 2012), El derrumbe (Letras Cubanas, La Habana, 2012). Editor de la revista La noria.



Transtierros agradece a Cindy Jiménez-Vera el envío de estos textos.











Anuncios