PAÍS IMAGINARIO 1980-1995: Op.4: POSADA, VILLALBA, QUIÑONEZ, VERA.








Lissy Elle








1. Miro esas películas con De Niro joven…


Miro esas películas con De Niro joven,
resultan más demoledoras que cualquier espejo.

Me percato de las horas desperdiciadas,
de la obsesiva gordura,
de la calvicie incipiente.

De Niro pasó de ser Travis
a esos personajes de ocasión:
policía, amante, maestro;
papeles que requieren apenas leer adecuadamente las líneas.

Debí hacer lo mismo:
cumplir con mi obligación de pater familia
y desmentir la felicidad de los otros cuerpos.

Como él, debí aceptar que lo más difícil
es hacer bien los papeles mediocres.


      2. Drenaje I
La poesía no sirve para nada Poetry makes nothing happen No problem: los muslos siguen abiertos ad infínitum La palabra muñón en mi cabeza es tierna: a mi abuelo le cortaron la pierna desde la rodilla: disfrazaba su muñón de títere y lo sacaba desde la hamaca para divertirme Decía: tushito ven ya llegó el e.t. Los sesos drenados el cuerpo yermo allá el polvillo del arrebol desquiciando los sesos de los petirrojos La moledura es el objetivo la demencia todavía Aquí el árbol donde nos ahorcamos a diario para venir a parar en esto: sus aguacates son tristes estrellas: el néctar de la cirrosis el feto cutre de nuestras palomas Yo dije mamá no te fumes no te fumes no te fumes mi marihuana Hay algarabía de insectos en mis pulmones Pero la madre cogida como los dioses durante toda la noche después de la paliza ni si quiera notó la desesperación del niño y perdió los estribos como una yegua Recordó la enorme verga de su marido que explicaba su conformidad con un destino de casi maestra y el riesgo de la apretada cerca Era de madrugada yo repetía: ¿papá dónde estás? y sólo oía cómo reptaban las iguanas en el techo de la choza: mi padre recibía medallas de bambalina por ser el mejor bailarín de salsa y follaba con unas morenitas espectaculares en atacames Nunca vi un puente más endeble y tenebroso como el de atacames Dije tía no te dejes enterrar levántate llévame contigo o pírate pero nunca respondiste: eras feliz cuando te sometían Y quizá la muerte venga cuando los aretes de una hermosa gordita se incrusten y te desgarren el cachete durante el coito Pero para eyacular necesito la lengua de c y de m y de s de a y de j y de f y n y de l El mundo siempre gira alrededor del falo Y ahí donde el espectáculo continúa es donde debo morir: cuando se avive el carbón de la guerra en la quietud del bosque El cabrón de la entrepierna es el que no puede morir El blues de las lápidas las guitarras que suenan como las piedras de tus ríos ¿quién vomitó en la pecera? Perros que se orinan en la memoria cuando me quedo con la alhaja llena de herramientas oxidada y tus maletas días después llenas de arena La violencia de los paisajes de la infancia son un pájaro de hielo en las manos: la infancia es el territorio donde todo transcurre La cacofonía del recuerdo una sinfonía de graznidos hasta que salen espinas del oído como globos rojos Cadenas de mujeres que se pierden dentro de otras: por cada conchita hay una flor que es una biblia quemada en el bolsillo del pudor del ego: el eggo se derrite en los pechos de mis suripantas: no se fríe Lluvia que no salda las cuentas cuando abro la boca y la lengua es un lagarto insaciable ¿La lluvia es sinónimo de enfermedad o algarabía? El gusano siempre está en uno el gusano que se te parece y es una aguja en las venas Esta es mi cárcel en el desierto esta es mi cárcel en el desierto esta es mi cárcel en el desierto Todos los moscos que salen de mis palabras y dejan sus larvas en el silabeo Hay que silabear al mundo en un ejercicio diáfano Digo relámpago y la página oscurece MIS ENFERMERAS HAN MUERTO Cierro los ojos mientras los ojos se suspenden en la imagen que no llega El ojo apenas extrae el beso de lo que se dice: algo se altera en la obsesión del ojo La lengua es ajena sin ajenjo demasiada gente alrededor de la misma lengua Nuestra cama como un oasis de hospital donde renuevo mi fracaso Extiendo el abanico de la derrota por misericordia al capullo que estiba y usurpa su cerebro en el espejo Cambiaría todas mis herencias toda esta ceniza estelar por cinco minutos en un manglar de pierniabiertas que se asfixian en el deseo Falló la operación falló la operación falló la operación: falo falo falo falini faloameno feíto que sabe amar falopino falo falopesco falito falítico fumable fumón falo falopero fome falototote falitititito filipino fulminante fuente de fantasía La nieve en mis lentes es estrella es una cruz que pira que epúa que puya en la pupila tenebrosa del deseo Pero esto no es verdad nunca es verdad y sólo reverdece el moho en los labios de las mujeres que no acudieron al desgaste: el malogrado rastrilleo de los cuerpos: la herrumbre de los gemidos que no existieron En el vicio de sus coñitos hay orquídeas salvajes hay planetas donde el delirio es un tiburón pirándose: me chupo el dedo cuando sabe a coño Sacra menstruación de las casas y templos donde dormí El hígado de un pajarito en mi plato El chuchaqui y su cutis de víbora cuando duermo en mi zapato: kilos de aspirinas y jarras de alka selzer Hoteles bulines cubiles donde las mujeres pierden su tuétano: en sus ojos hay estrellas como catedrales para la ruina diaria Habitaciones donde el azar es un pantera que nos enseña a perder: Acuérdate que la mirada tiene leones Y nunca estuvo el mar debajo del asfalto: nunca Tú dirías quiero nuca nuca nuquita La escritura no es un pájaro: no ves no entiendes no aprendes no aceptas no muerdes que la palabra es un pájaro que muere La pared de la hoja no existe Ya tengo 1091 palabras Lo que existe es el antropoide de la locura La maldita devoción que triunfa sobre el deseo El espíritu sobre la antropofagia Los pezones que se derriten antes de llegar al techo Los piercings alevosos en las tetillas de esa mocosa que no se deja hundir la impudicia para que aprenda a aullar la realidad desde la cornisa del otro litro de la muerte Han pasado once años desde que me cuarteé el cráneo por ti cuando se me cayó encima la losa de una canción: lo que radia esta noche es especial sobre el lago resplandece, esperaba una tenue aparición nebulosa como siempre imaginé su rostro vívido cuando está oscuro todo empieza a verse más claro en mi constelación Siempre iluso este bacanal está lleno de renglones tachados: mi universo es un boceto diluido Yo pensaba yo sabía que tu exuberancia e indomable desnudez alteaba como la cola de un pez inasible y que tu padre es la demencia vital cristalizada en su lúcida hipérbole ¿Qué pasó dime miénteme pon los capiteles del alba en esta página ten piedad qué pasó te ruego qué qué qué después de tantos tantos tantos tantos tantos años? Una bata japonesa para cubrir tus lágrimas Las lágrimas no mienten: son niñas.
      3.     El fin de la aventura
En el fondo de la piscina
crece un bosque
de algas y ramas secas
Sentada en el borde
con un paraguas
que protege
mi ropa de invierno
no pierdo ningún detalle
Me empujaste al agua
una noche
para nadar juntos
hasta olvidar
el estilo libre
como criaturas que no saben
hacer trucos
dentro de una pecera.
     4.  Mi hermano está escribiendo sobre loros. Los loros están hablando de mi hermano. Borrachos, zampados de ron, triangulan decir cosa grandiosa, ensayando una posición ante el poema, que mejor con cabeza roja, que mejor símbolo de libertad, que aquí, considerando el color de mi pico, antes que un punto es mejor una coma,
Mientras mi hermano está escribiendo sobre loros, yo me digo cosas pequeñas e influencias de mi tos: ambos (todos), asuntos de tamaño: «el tamaño de mis cuadriculas es mayor a la suma de los cuadrados de mis catetos». Yo, perpendicular al miedo, mido, cojo una vida, bailo también una vida como un trompo, desde otro lugar las aves, los loros de mi hermano, cosas de la tierra mejor, las aves, los loros, cosas de mi hermano, el cielo, el piso, la sombra de las pirámides de Guiza.
No logro, en fin, empuñarme el nervio neurálgico. Un último intento y te prometo, padre, que me voy. Pasando a otro tema (mi hermano está hoy endiabladamente inspirado) consideramos intentar lo siguiente: Voy a decir, por ejemplo: «El pentagrama», me concentro en el pentagrama, me resubo al paralaje y digo «mono», digo «paz», digo «selva», me concentro en el pentagrama, me concentro con las uñas para saber, rasgo las piedras de la vergüenza y me siento un feto entre esta gelatina herrumbrosa, magma fundamental de la vergüenza, casi fierro, postre de mamá, la familia, la espalda de mi padre es el núcleo societal y ese núcleo es el zumbido, lastre de comas, imperdibles en el viento de mi hermano, estoy a punto de, que, la, mitra, este país, este paisaje ya, ahora bien, dos extremos infinitesimales, este paisaje brutal, podemos aún trazar un puente. El Perú. Construimos con tu mamá, tejemos está mejor, una esperanza de llegar. Desplegamos los hilos por años, por siglos, y no llegamos a eso que se llama principio, fundamento rector, y no nos damos cuenta, porque desconocemos, de que entre nuestras manos no se escurre sino nada, pues; que, tanta palabra, tanta letra, tanta tinta de Epson x solo manchan el papel, hijo mío.


1. Sara Uribe
2. Andrés Villalba
3. Ana Carolina Quiñónez
4. Santiago Vera



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