BAILEN LAS ESTEPAS. SUSANA SWZARC.








Derroches

No hay tiempo

de descanso aquí
tan al sur
(alguien aún sueña
con zapatitos blancos para el verano).
Sin tregua ha crecido
un árbol y el hachero
recorta.
Las miradas fijas en lo que cae
en lo que habrá de caer
como si se dijera
árboles (su gavilla)
sobre el neón de las ciudades y los toldos.



Ración


Quien abriera en una casa

                 ajena
el freezer repleto de carnes
lo cerraría
como si hubiese entrevisto el borde
inútil de la ley.

Una obscenidad más rotunda que niños

ante la imagen de dos cuerpos
de padres abrazados o niños
vendiendo estampitas en el mismísimo freezer.
Formas de adhesión al alimento en ese
merodeo a vacas muertas.

Desde entonces el hambre habrá.


Por congelada la escena

en plenitud no se olvida:
espacios sin lugar
para la calma del agua.









Susana Swzarc.
Bailen las estepas.
Liliputienses.


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