PRIMICIA: ROBERTO FORNS / CORO DE SEMILLAS




billy hare




















Necesidades del oído
Haces las veces de un gran ojo flotante
tan esponjoso como un niño
sabes que todo lo que ve y reporta
alimenta tu enfermedad incurable
vibras en el silencio
como una bomba de tiempo
canales y frecuencias son tus manos
te hacen falta más excursiones
te urge marcharte de tu mente
no debes preocuparte por el viento
te mezclas enseguida con tu entorno
revisas muy poco el correo de cada día
De la gran página abierta
Busco los gestos que enlazan las varias tareas del cuerpo
tejo caminos y nuevas iniciativas
vuelvo a dibujar en el lienzo
para dar lugar a lo que no tiene lugar
me lanzo en ranuras de red y esfera
Sube agua sobre las placas
sube un coro
como si ascendiese y bajase
con la luna
baja aguasube
baja más bajo luna hasta no dar más
El zumbido sube
sube zumbido sube ruido de río
murmullos de cementerios medio vacíos
removidos de un fondo nunca visto
zumbido de savia entre las grietas
sonido de placas
pasmo de raíz
suma del árbol que no silba
suspiro en la sombra que sobra


Desacatos
en términos amplios, más matriciales, siempre es el vientre donde, hombres y mujeres, terminamos por escuchar o comenzamos a hacerlo. Los oídos dan acceso a la caverna sonora en que entonces nos convertimos.
                                                  -Jean-Luc Nancy
a) Prohibido hacer poesía

El poder germinativo de cien millones de semillas de porcelana
 “Semillas de girasol”
junta los mil seiscientos artesanos del pueblito de Jingdezhen
a mil kilómetros de Beijing con las ramas de la inteligencia tejedora
forma nuevas hojas en el viento-entero del oído

b) Prohibido despertar

No hablan pero observan
piensan antes de actuar
hablan en poemas
piensan y actúan con sentido de bien común
no son el espíritu del tiempo
¿Cuándo se producirá la soñada
ausencia de todo vejamen?
c) Prohibido florecer

El crimen contra las semillas
no se ve
las mataron una madrugada
pero nunca terminan de enterrarlas
tampoco se dieron cuenta de que eran semillas
las confundieron con el cuerpo que no está
las desentierran
las llevan a un lugar más escondido
resuellan, naufragan
se pudren con el miedo
de quienes las vuelven a desenterrar
las podemos hallar en la ropa casiintacta
de los muertos de las fosas clandestinas

Los muertos se hunden nutricios, quebrantados, salvajes
Si no siembras el árbol que prometiste sembrar
en memoria de tu padre
te voy a decir qué va a pasar
No vas a llevarle flores a su tumba
vas a creer que es suficiente pensar en él
no verás la red que teje los sueños
no llorarás las montañas en fuga
no abrirás esa puerta que tenías que abrir
reducida a un azar suelto y perdido
no vas a sentir el hermoso corazón de la cordillera
no vas a reclamar al Dios del hambre
no vas a querer que te amarren a un palo
para que regrese el alma a tu cuerpo
y corten la cabeza de tus falsos anhelos
vas a dejar que te enamoren los remedios
vas a repetir los mismos deslices
aunque algunas semillas te sobrevivan
y sean generosas con tus sueños
y parezca que tengas prendida
la misma tierra entera como una rama

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