TRES POEMAS DE NOAH CICERO (TRADUCCIÓN DE JESÚS CARMONA ROBLES)





De La naturaleza documental, de Noah Cicero. Próximo a publicarse.
Preguntas que les hacemos a las personas que no quieren recibir esas preguntas
¿Cuándo me amarás de nuevo?
¿Por qué nunca me amaste?
¿Qué pasó con todos esos sentimientos?
¿No hay nada que pueda hacer?
¿Es con la decepción con que demuestras afecto?
¿Alguna vez me quisiste cerca de ti?
¿Por qué necesito escucharte decir “dilo”?
¿Por qué me golpeaste? ¿Era yo tu hijo?
¿Por qué me descuidaste? ¿Era yo tu hijo?
Hace 30.000 años los búfalos corrían por las praderas.
Un búfalo tropezó con el tronco de un árbol muerto.
Cayó duro, se rompió el tobillo. El búfalo miró a sus amigos.
Quiso alcanzarlos. Sonido de pezuñas, pero cayó muerto.
El búfalo, allí tirado, pregunta “¿por qué me dejaron atrás?
Pensé que les caía bien”
Una jauría de lobos llegó, lo masticaron. El búfalo
gritó en su agonía.


Perros felices
Es en la AWP de Los Ángeles, donde los escritores
de todos los Estados Unidos se reúnen.
Las personas terminan encontrándose.
Cada vez que él la mira, cada vez que ella lo mira.
Él se emborracha, ella fuma marihuana por
la sensibilidad del gen asiático hacia el alcohol.
Entonces ellos pueden abrazarse. El brazo de él,
envolviendo el pequeño cuerpo de ella. Caerán
en el sueño muy pronto.
Luego de que el niño deje a la niña,
(No sé por qué sigo llamándolos
niño y niña, ambos están en sus treintas,
son gente seria,
son más o menos famosos,
han estado en otros continentes,
han pagado un montón de cuentas,
incluso no han pagado algunas. Pero se siente bien,
a veces, sentirse de nuevo en la secundaria,
nervioso, todavía con miedo a los genitales.)
Él se subió al auto de su amigo,
fue al Sunset Blvd. Iban
por tacos de camarón.
Su amigo dijo, “¿Por qué no te casas con ella?”
El niño recordó a otras tres personas
que preguntaron:
“¿Por qué no te casas con ella?”
El niño en el asiento trasero respondió,
“Todo el mundo me dice que me case con ella.
Pienso que nadie le dice a ella que se case conmigo.”
El niño y la niña nunca se casaron.
Fue culpa de ambos.
Nunca dejaron que ocurriera. Tenían las mejores excusas.
Y a pesar de que ambos murieron solos en algún lugar
Del desierto estadounidense. (El desierto estadounidense
Es lo suficientemente grande como para mantenerlos lejos.)
Ambos tuvieron algunos perros durante su vida.
Los perros amaban la atención que les daban,
Los perros tuvieron una feliz vida, y murieron
Pacíficamente siendo abrazados
Por sus dueños.


Problemas de la paternidad
Le dijo a su amigo en un Starbucks,
“No sé. Quiero casarme
y procrear. Pero entiendo el posmodernismo,
pero cambiaría eso por una familia.”
El amigo rió.
El hombre continuó, “Pude casarme con Katie,
ahora ella está casada. Supe que no la amaba, porque
si ella se tiraba un pedo mientras dormía me daría
mucha vergüenza.”
El amigo respondió, “Bueno, tampoco olvides
la idea del carrito de bagels y de cómo ella
no iba a enjuagar los platos luego de enjabonarlos.”
Años después, el hombre encontró a una mujer. No se
tiraba tantos pedos, se tiraba pedos siempre en el momento idóneo
y sólo en situaciones apropiadas.
incluso enjuagaba los platos.
Se mudaron juntos. Tenían empleos estables.
Ambos estaban a la mitad de sus treintas, calculaban
que su hijo terminaría la universidad cuando ellos estuvieran a la mitad de sus cincuentas.
Y eso era algo adecuado. Esto orilló que la mujer dejara su plan anticonceptivo
y que el hombre tomara omega 3 en píldoras para incrementar su fertilidad.
Comenzaron a tener sexo, el hombre recordaba
todas las experiencias sexuales de su vida, cuando
perdió la virginidad en un sillón en un sótano.
Cuando tuvo sexo detrás de un bar con Sarah Espinoza,
cuando su compañera de trabajo le mordió los pezones y
dijo muchas mierdas muy raras. Él pensaba:
“Si me vengo, si disemino, esto acabará.
Me convertiré en papá. Un papá sexo.”
La mujer no pensó en su historial de relaciones sexuales.
Pensaba en que sus alumnos no
hacían la tarea, y que necesitaba un pene dentro de ella.
Justo antes de que el hombre se viniera,
susurró en el oído de su esposa,
“Con autenticidad y sinceridad,
diseminaré mis genes
en ti.”
Entonces eyaculó.
La mujer lo miró y dijo
“¿Te gusto?”

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