JHONATAN SEGURA. LOS DÍAS QUE FUI BOB HARRIS

Caravaggio, soy tus sombras

El ferry zarpa
Y queda con nosotros un silencio de cangrejos vacíos,
Un borrego durmiente en las sombras de un Caravaggio.
Te subes a la mejor bicicleta, tu cuerpo inclinado
siempre guardó una distancia
Entre flamenco y borde de camino,
Bien hecho que te dije el nombre de otra mujer
Bien hecho que no dejé de quererla
Y bien… he fracasado en todo,
Sin ti, las canciones de Lennon son la bala que mató a Lennon,
Sin mí todo sigue igual,
sólo recuerdo, como cachaco que lee a Moro,
la noche y las figuras perturbadas de tu ojo húmedo
Antonio es esto y lo otro
Amo el encono que me despiertas,
Revolverme entre las sábanas cuando veo tu cuerpo sin ropa
Decorando la cama como una corona de adviento,
Cómo quisiera que fueras una patria arruinada sin mí
Una fruta colgante de yeso
colmada de bostezo y náusea
ojos en travesía, hierba que no prendiste en el fuego,
pero eres eso que los evolucionistas limpian con su aliento,
Eres eso que los creacionistas guardan bajo la manga
(¿Por qué es mejor vivir con heridas abiertas
que una cicatriz simulando olvido?)
…Caravaggio soy tus sombras
Y cuando se van pongo “Alone”, cantada por Robert Foster
Estoy tan sólo
Que he abierto la puerta a los mormones
Y les he ofrecido agua
Y agradecido su visita,
-la soledad te hace más astuto-
(No es cierto lo que dicen los poetas)
He refutado y contradicho
y despertado las iras de los mormones
Porque de aceptar todo
quizá no volverían a tocar mi puerta
Y un solitario nunca es una misión cumplida,
Aquella mañana nos dispusimos los seis en el sofá
Era una familia hablando del amor de Dios,
-Que la luz interna no comporta exteriores búsquedas,
Que el exterior es una idea proporcional al vacío-
No importa,
Ahora están en mi casa ocupando un espacio
Estación de Arles
Debí juntar tierra para un buen olvido,
Ahora la flor está fresca en el sepulcro
que la tarde anega, pero los pájaros
cómo cagan con tanta armonía sobre el mármol
que me pregunto si esta envoltura roja que corre
entre las sombras del ciprés
no será parte de la fosforescente paradoja de habernos despedido,
Estación de Arles donde la duración media de tu llanto
Superó el cuarto de hora y la dulce voz que anuncia las despedidas
(Cortázar no te conoció).
Ya no estás, es decir,
los candelabros que fuimos sufren una irreconocible cojera,
el olvido no es cosa de adiestrar la memoria como un can,
qué poca patria es un corazón acojudado de amor,
pero mujer, ya no llueven imposibles entreveros como nosotros
¿cómo es que me has confinado a tu mirada última que vive en un papel?

Escucho el soundtrack de Lost in Translation
Me pregunto por los días que fui Bob Harris
Alto y viejo, cansado y solo, perdido en Tokyo,
Corriendo a un karaoke en polo amarillo, por ti,
Acercando tu peluca rosa a la hoguera de mi pecho
Saqueado,
Sobre esta cama grande y pública, donde no era imperioso
Pensarnos con diferencias horarias, y era la misma noche para los dos
Y un espejo nos copiaba, traspuestos, como
Los colores que hacen otros colores…
Escucho el soundtrack de Lost in Translation,
Ya no soy Bob Harris, ya no te espero ocioso como el delta
Ni empuño el hueso de las rosas multiplicándome en tus verdes ojos
Pero sé que te preguntas ¿qué estarás haciendo?
y restas siete horas en la mano, sé que lo haces…

porque yo sumo siete y me pregunto igual.
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