MOISÉS JIMENES / FUGA EN HIP MAYOR DESDE SAN TUTTIS E IMPERCEPTIBLE VARIACIÓN DE UNA SERRANILLA DEL ARCIPRESTE

antoine d’agata
La chata endiablada
¡que Santillán la confonda!
arrogóme la cargada
e volteóme la honda,
alentó el pechero:
“¡Por el padre verdadero,
tú me pagarás oy la rronda!”.




Lo digo con franqueza
Es miope mi decepción de sábanas mojadas
El perro hinchado expande mi repugnancia
Veinte soles mamá tirana
La costra se depreda como un susurro
Como una lengua el olivo del ricceto
Surgiendo va la banda caminante
Con los pasos perecidos en la noche
Las estrellas son un hueveo tremendo
No del poste que alumina las nereidas
Más bien la estrechura meada de Ifigenia
Mal olida vía in pubis
Láctea en los melones de endenantes
El muchacho oliéndose los pies
Perdida tregua el ron de las miserias
Husmeado rostro embellece la distancia
La cercana y fetichista distancia
(Mensajeros consumidos anhelan verter
miríadas y miríadas de sucias cortinas
cuyo cero aún refulge en los muslos de Cynthia
y en las columnas viseladas de la peste)
Arla música barta
Murlinada bajo el crujjjj de sus espaldas
Pergeñando ambrosías generosas
¿Qué gente, Pascual, qué gente?
Esa del portillón luciente
En redada
El péndulo inminente erosiona el tiempo
Haciendo al poste carambola
Sin hacerme dientes las faldas de odalisca
¡Oh! Putañero César
Como el bulo de León remendando Europa en su sadismo
O el pánfilo brichero pipiciego de sophias
La historia
La historia disertada
Menudos tintes habrá de apañar
Bordando el mar de las sábanas mojadas
Y las brillezas de amigos esperantes
Orillando las monocordes aguas de Mayté  
Las ligerísimas alas de Rubén tetraforme
¿Qué allanables cretinos olvidan las serpientes
y atavían de plazas mundanales
sus mugientes e irremediables destinos?
Ya ni el hado nos topa las espaldas
Quién respira el mareo del perfil
Y no la oreja surgiendo de la boca
…Oiga que la muerte es fácil!
DISCURRIR la parlo andante dispersa
viandante miasma de mi aretismo vedado
Oh miseria! que ni a sordino lamer
quitando lampos y suelos izados
dimitiendo el fuego que el cielo no hubo
ni que la lluvia sus cabellos radiantes
empapaban las lunas de mis ojos
AH MISERIA miseria
Hiel de gong sonido que amorda
el mundo finita artesa
inoída simpleza de silfos mudos
amor que asumo y desparrama
la hormada fragancia de los signos
turbia eufonía tan cruje
recruje la madera en silencio
las polillas arañazos muertos
horma sin embargo de piel trocada
nostalgia de alegría fementida
simiente de los zumos fríos
la vasija y sombra rebasada
sin sortilegio alguno
DÍA Y DÍA esperado
La sorda tentación del canto
la muda confusión del borde
tajado en curva de piel sinuosa
o el barullo de carne astrosa
que no dirige mi obediente línea
ni mi hiriente suerte
OH INMUNDA siega
decrecida artesa
Sobre el horizonte tu piel desramaba
la medida y sombra de años carcomidos
la iconostable perfección dilecta
sierpe o fuego en la muda vela
de silente siega
decrecida y tuerta

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