Exogamia. Ángel Cerviño.

 

 

 

Callar no parece posible.

Eduardo Milán

L’œuvre pure implique la disparition élocutoire du poète, qui cède l’initiative aux mots.

Stéphane Mallarmé

 

 

Introito.

 

PROEMIO / INVOCACIÓN / CANTA, OH MUSA / ETC.

 

Tengamos intenciones

froten sus élitros

palabras / cimbren la linfa

 

suelten los jugos / baldadas

retoñen de veras / incurables

Evas de las viñas

 

 

I.

LA ASÍ LLAMADA “REALIDAD” NO ES, EN EL FONDO, MÁS QUE LA SUMA DE TODO AQUELLO QUE AÚN NO HA SIDO RECOGIDO POR LOS ARCHIVOS.

 

Ciegos del método / verifican

la separación de las aguas

su medio decir / no enardece

sabe a poco / como parientes pobres

nos sentamos en el borde de las sillas

 

¿Qué le va a Dios en los números

impares? / el buen nieto Abel[1]

le sabe las vueltas / entrega el remo:

venido del humedal indagues

hermano / la condición de lo soluble

[1] Fratricidio fuera de cuadro, la víctima sangra y gesticula en un punto ciego del escenario, el zoom robustece las migajas.

 

 

 

LXIX.

 

MENOS FONDO Y MÁS FORMA. ¡AH! DE QUÉ MODO ALIVIARÍA AL MUNDO UNA DISMINUCIÓN DEL FONDO.

 

Una nota a pie de página de IMPERSONAL[1] decía así:

-en la barra diagonal ribazo con madriguera.

o decía así:

-es la barra diagonal ribazo con madriguera.

Durante meses, cada vez que revisaba el texto cambiaba una versión por la otra, incapaz de tomar ninguna de ellas como definitiva; y esto es así hasta tal punto que ahora mismo (no he ido a comprobarlo) no podría afirmar con certeza cuál de las dos ha sido la que quedó fijada en el momento de la edición del libro.

Lo analizo retrospectivamente y veo, o creo ver (o creo oír), que en la versión (en) se tensa la cuerda de un arco: ennnnnnnn; mientras que en la versión (es) probablemente resuena la salida de la flecha disparada hacia su blanco: esssssssssss

Ahora pienso, y ya concluyo, que quizá en aquella serie de correcciones consecutivas no haya hecho otra cosa que disparar una flecha, y volver a tensar el arco, una y otra vez, disparar otra flecha, y volver a tensar el arco, una y otra vez, sin haber tenido jamás noción de un blanco. Así este libro que ahora cierras, lector.

[1] Ángel Cerviño, Impersonal (Amargord ediciones, Madrid, 2015).

 

 

 

 

 

PERORACIÓN

 

 

¿Quién va a fiarse de imágenes ajenas?

Ezequiel Vieta

 

El procedimiento sobre el que se sustenta el armazón de este libro me fue revelado de un solo golpe, completo y diáfano en su clara simetría: enfrentar sobre el espejo de la página dos modalidades bien diferentes de Verdad, dos sistemas quizá antagónicos de credibilidad: el afán especulativo del ensayo científico y el merodeo canoro de la escritura poética. Toda flecha pide un blanco, pero al cabo -cabales cazadores- allí donde no alcanza el venablo lanzamos la maldición, …o el verso.

Enseguida, como suele suceder, el proyecto se mostró en extremo hospitalario con las dificultades, las verdades se aparearon y se multiplicaron sin atender a decoro ni sujetarse a controles, y pronto proliferaron camadas turbias y mestizas; el esquema inicial -incurablemente contaminado en los primeros embates- se licuó, y los textos, a medida que avanzaban, apenas dejaron escapar un único aserto corroborable: muchos trucos tiene la zorra, pero el erizo uno solo y definitivo.

 Todo poema abre un paréntesis, los mejores se olvidan de cerrarlo. Amén.

 

 

 

RE-CITADO.

PROCEDENCIA DE LOS EPÍGRAFES:

 

  1. Boris Groys, Bajo sospecha. Una fenomenología de los medios, Valencia, 2008.

LXIX. Bruno Schulz. Las tiendas de color canela, Barcelona, 1972.

 

 

Ángel Cerviño.

Exogamia.

Liliputienses.

 

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