Una introducción. Marie-louise Chapelle/ Trad. de Lola Nieto

Humana ella
de él este singular
en un género de ellas
suya:
estar colmada de ellas que ella
no sabría
evitar no sabría;
pues ellas son de ella
por ella misma creadas,
a quienes ella no puede
no más no
responder no puede;
porque ellas
desbordan desbordan
el poder de ella.
Dentro de él
ella cae ella
no por su culpa.
Ella se arranca de ellos,
el uso de ellos se encuentra en ella
es inevitable
y al mismo tiempo
por ella
ofrece suficientes garantías
suficientes ofrece.
Con ellos ella sube
ella
(como ella misma, por lo demás, incluso lo quiere) siempre
más alto, hacia ellas
más alejadas.
Pero aquí ella
pero advierte que, así
ella debe quedar para siempre
inacabada
quedar debe
quedar,
ya que nunca ellas
terminan, entonces
ella se ve
ella obligada, en un agujero
en ellos
buscar refugio,
ellos que desbordan todo
todo uso posible
en ella
desbordan todo
y aun así parecen
tan dignos de confianza
tan dignos parecen
que incluso él
él con ellos
concuerda.
Por ello no obstante
ella se precipita ella
en noche y luchas
tales que ella cierto
puede acabar puede
ella ha debido
en algún lugar
sobre ellas
escondidas ellas
en la raíz
ella ha debido apoyarse
ha debido
sobre ellas y ahora
no puede
sin embargo descubrir
no puede
descubrir
porque ellos van
y ella se sirve
entonces van más allá de ellos
de toda ella
ellos más allá van,
porque no reconocen
ninguna ella
de ella
no reconocen ya.
Él
sin fin
se nombra así Ella.

 

 

Fragmento del poema “Une préface” incluido en el libro mettre. (Théatre Typographique, 2006)

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