3 de Julio Inverso

LAS NUBES INVITADAS

Buster Keaton cruza el jardín en su bicicleta de madera con ruedas cuadradas y se estrella contra el manzano desparramando a sus hijos. La señorita se asoma y Buster Keaton la mira y se enamora. Pero antes se sacude el polvo; ha venido desde muy lejos cruzando el oeste. La señorita sale por la chimenea, en espírales de su vestido blanco. Buster Keaton sube entonces a su globo aerostático y empieza la persecución. Cuando quiere más altura tira a uno de sus hijos. La señorita quedó enganchada a la nube número 5. Buster Keaton tiende una cuerda desde su globo a la nube y hace equilibrio sobre la cuerda llevando s sus hijos en los brazos. Los hijos se metamorfosean en un ramo de hojas y palomas. Pero la señorita está ahora en la nube número 2. Entonces Buster Keaton recurre a uno de los más viejos trucos del cine mudo y amontona nubes y hace una escalera por la que subir con su gorra de detective. La nube número 2 es un amplio salón con pinturas de Picasso y la señorita se duerme. No debía dormir pues ahora está en el árbol número 8 que encierra inenarrables peligros. Esto lo sabe ella pues el portero y acomodador del árbol se lo ha anunciado. La señorita está muy asustada. De pronto ve llegar al farolero, que enciende los farolitos de las puntas de las ramas. El farolero le dice: “Están por llegar los cuervos”. Ella le pregunta, angustiada, cómo escapar.“Abre la boca, chasquea los dedos, mira  hacia arriba, cierra los ojos, junta las manos, sacude la cabeza y peínate
con este peine azul”, le dice el farolero. Mientras tanto Buster Keaton  se ha agarrado a golpes con las nubes y ha quedado mal por pegarle a  la nube número 9, que está llena de piedras. Junto a esa está la número 6  de cuyo borde inferior cuelgan estalactitas, que no son más que los hijos  de Buster Keaton. De súbito se le ocurre una idea y anuncia con megáfono: “Todas las nubes están invitadas, vengan a la gran fiesta!”. Las nubes corren por el cielo, tornasoladas, deshaciéndose algunas, dando vueltas en la esfera celeste hasta reunirse por fin configurando una amplia bóveda. Buster hace uso de su lupa de detective.

Examina las crines una por una, mira adentro por las ventanas pero no hay caso. Ella no está en ninguna. Buster se reclina muy afligido en este arco y fuma uno de sus hijos. Los demás hijos huyen en el globo aerostático hacia Hollywood. La señorita que es objeto del amor de Buster se encuentra con un productor y consigue un pequeño papel en un film. En total ingresan varios a la meca del cine, Buster Keaton toca el clarín, las nubes cantan.

 

EL BITCHES BREW SURREALISTA

Bretón encuentra a Nadja en las atestadas avenidas de París,
la halaga regala y besa
antes de entrevistarse con el psiquiatra
que finalmente decide internarla
por la defectuosa caligrafía de sus eles
Eluard se yergue hermoso
y sensitivo como un pararrayos
y en una noche de verano
transforma para siempre el amor
con el rudimentario armamento de la poesía
Aimé Cesaire, un poeta
de arcos de sangre sexuada & escolopendra
se harta de la pobreza
y decide engordar
sobre la base de convertirse en ministro burgués
en la Martinica
Tzara arroja sus libros de filosofía presocrática
por la ventana de un bar de Zurich
mientras en la vereda
Lenin y Arp
se baten en un mortal debate ajedrecístico
Artaud se despide de Anaïs Nin
después de una suculenta merienda
al mejor estilo de los personajes de Proust
y desde la ventana del taxi
escupe láudano e injurias
dice que las momias serán exterminadas
por un teatral tratamiento de shock
un poeta loco que se niega
a los cambios de vestidura social
que boga por los cambios
considerando las más repugnantes reacciones
de un espíritu enfermo de privación
Soupault arriba a la poesía en una cama de hospital
le dicta una herida
le zumba una frase desde hace tres días
y tres días pasa hasta escribirla
es una bicicleta patas abajo
que podría confundirse con la crucifixión
de un pan y un corazón.
MAROSA
ella prodiga fragancias
como las flores o los pétalos de las nubes
brilla su voz lenta como la melodía escuchada transversalmente
mariposa de tul pálido
salió de compras
y volvió con un maniquí
donde dibuja sus poemas
mensajes para hadas elfos y otras marosas
su alma como su esqueleto de anís
están en trance
fuentes y pirámides de su sueño
agua violeta bautismal
creo retratarla y así como está
sin maquillar en la penumbrosa habitación
con un acceso de tos estacional
pegaré su retrato en mi ropero

* * *

un beso como un tobogán
una joya que se mide por su sombra
un pasajero hambriento
un color para las cavernas de la luna
un imán horizontal entre las espadas
una canción en un idioma que nunca escuchamos
un sueño como la teatralización
de la deyección del dolor exquisito y de la
hemorragia
una emboscada para habituarnos a la ficción
un paisaje de arena desolada en el fin
un reloj viejísimo marcando el circuito
electrónico estelar

* * *

a bordo de tus mariposas
amiga mía, amiga de mis quiero
a veces soy sublime
a veces me estremezco
porque vos sabes soñarme
a bordo de tus noches
a bordo del viento hecho ferrari
así, sin ecuaciones, nos tenemos

* * *

qué bueno por fin
amar saberte amado
qué bueno nacer en esta tierra
aún bajo las maldiciones del cielo.

* * *

ahora estoy completamente desnudo insecto bajo sus párpadostambores
de la lluvia en mi ciénaga de membranas pachulientas
pelo cortito manos desplegadas tocando los trompos y el fuego
equilibrista que me sube desde la pelvis descontrol=amor=locura
combino todos los números, la cola de pegar con los rombos de la
campera de denis lavant con la silueta azul de juliette binoche con
las tiras cómicas que tanto la divierten con pasteles de hechicerías
con barcos transoceánicos y vuelo en el teclado tratando de dibujarle
la cara mientras le arranco el cinturón la máscara y los breteles
mientras arranco los grifos y arranco el agua de los grifos y subo
al escenario para verificar que la muerte me quiere y que ella no y
arranco las estrellas y las reviento contra el suelo y después tiro
alquitrán rodajas de ananá los aros de las niñas y prendo fuego los
cuarteles y rompo los vidrios de los expendios nocturnos buscando
frutillas debajo del insecticida y busco peces en el humo del
incienso y busco guerras y truenos y esqueletos soñadores y la
blanca planicie de sus nalgas el fuego de su espalda la bebida pegada
en su paladar el calor de su vulva quemándose en mis dedos el
calor de mi espada en su columna vertebral la vuelta a casa en la
maraña de nubes árboles autos y supermercados lobotómicos y
anfitriones despellejados y vírgenes mirando a los chicos y siento ya
la quemadura del aire napalm cesio y estroncio mis dientes sem-
brados mi cabeza a punto de caer a sus pies lo puedo decir eternamente

* * *

pienso en ella como pienso las melodías que hacen subir la luna
le pienso las lastimaduras chiquitas
le pienso la boca entreabierta como sosteniendo una almendra
le pienso las caderas batiendo el agua como dos alas
le pienso el perfume rosado de los ojos soñando o mirándome
le pienso la bandera que le quede como un tatuaje respirando abajo
le pienso el jugo del placer ya en mis espacios interiores
le pienso el redoble de la voz entre las rocas y en las fosas marinas
le pienso la malicia cuando me tira la cerveza en las solapas
le pienso las pestañas espigadas como las manecillas del reloj
le pienso la cara espejo de jade y el latido de su miedo
le pienso su boca comiendo en mi boca y la mía en la suya
me pienso amurado con ella y con todas las estrellas dudando por el cielo
me pienso piel con piel arriba y abajo
me pienso en plena amenaza en la pelea que doy
me pienso como un escudo que le tape el sol un escudo que es la luna
me pienso perdido llorando dragándome regalándole este poema a otra
me pienso enamorado entre sus flores calcinadas
me pienso espectro inclinado ante su cadáver
la pienso sola caminando sin nimbo ni mochila
la pienso la siento la toco la amo la transcribo la persigo patas arriba
en el techo la inundo de un solo envión la hundo en mi locura la rescato

de la eternidad la celo la deseo de marfil pulido la recorro y la remonto
la anochezco le mido el corazón la zozobra la sonrisa ancha como el mar
le escribo un poema dos poemas tres poemas
le digo lo que soy y lo que seré
la aturdo en mi abismo de sábanas desmayadas
la libero la tuerzo la hago reír y llorar la emborracho le hago el amor
la espero en los lugares que no visita me quedo la quedo quedo pegado/.

 

 

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