Susana Cella / El fondo

Por los nítidos elementos

Que no brillanteen chirriando las hojas asesinas
ni se amengüen por terror las cimas vigiladas,
se despojen hondura y cresta aguas de sal
o se callen estertores de hueso brillador,
si filosa segadora aplasta con ilusión de astilla
blanda tierra de hojas abrazadas
en campos amplios a pastar,
si mentidas lamparitas ensartadas en cinta de engañoso fulgor,
agua insulsa estirándose entre pobre resaca
robada al poco terrón repudiado
y cegueras inducidas
arreciaran en furia derrotadas
por estallarse nunca siempre en altura y coraje
luminando todo la cegadora luz perenne
aun si en escasez capturada
cuando a retobarse empiezan
los nítidos elementos.

 

“siempre mañana y nunca mañanamos” 

 Me ven las niñas, la gorda, el perro
me ven las majestades y el acólito asomando
y mientras me están viendo, yo agotado los semblantea
con mi grande pantalla enfrente
queriendo saber para retorbarlos qué veo.
Es claro el entredicho y fecundo el extravío
de andar ahí rondando lo que arrebatado sería
por suerte justa o destino fiero y aun
contra toda prevención o falsía
no dejar de mirar, por tributo al ojo altivo
que en acordes carnales pestañea y no olvida.

 

El sueño

 …sumisas sólo voces consentía
de las nocturnas aves,
tan obscuras, tan graves,
que aun el silencio no se interrumpía
Sor Juana, Primero Sueño

 

Sino gracias a ese viaje
que tocaba inmateria vida
vuelve en sombra por imagen
lo intocable que no oscila
pura mente cuando errante
por anclar muy hundida
la piedra carnal remate
la tierra estremecida
en esferas desde antes de nacer.
En una caja oscura
reluce madera opaca,
abrasa, rodea, apura
injerta en las manos alas
suspensas para tentar
en aislamiento de palabra
la negación de la fuga.
Durmiente bella delantera
inclinada levemente
sin abrigo muy entera
al frío ha tornado la cabeza
abrasada en perpetua
en dulce
en compañía.

 

Carhué

Extrayendo la sal de las marismas
para guardarla en recipientes sensitivos
al gusto helado de las aguas secas
a puro yodo encendidas
Blanqueando la piel y tensando
su habitual color y lisura
para dejar el blanquísimo recuerdo
de un día tibio y breve
en una laguna hundida
como caja de cristal o barco
naúfrago al borde
de una ciudad perdida.

 

Fuga de la noche

Quizá te escapes?
antes de que clareara el opaco día
que no esperabas tan temprano
cuando apenas una chispa en el horizonte
era despertar de un dormir cortado
y volver a la luz pálida o incierta o decretada
para armarte la costumbre
de acicalarte dulcemente
en tu escasa vestidura
después de la trasnochada que fue
arrancarte desechos y suavizar un poco
la piel derruida
en contraste necio de inflamado rojo
y marrón restrictivo.

Quizá te golpeen la sordera
para que no digas más
para que asientas y afirmes
y no tengas sino ceder al sueño de morfina
sin entender si se borraba tu ilusión desvaída
o en liminar segundo no supiste más salida
que esperar codiciando desperezado amanecer
entrecerrado en los ojos de mucha mirada perdida

Húmeda sal de la tierra, eso es todo?

Se murió, eso es todo
y que digan se confirmó el óbito
y esté tu cuerpo enrollado en sábanas cautivas
eso es todo, se murió
y que no encuentren
tu llanto encarecido, tu grito refrenado
y que se lleven en cajas, tiritas y atados
el llano verde de tus preciados anhelos,
un bolso, un monedero, sombras largas
unas horas antes del día que no esperó
tu máximo latido para dejarte tendida
en la cama plana, en la venda podrida
y en una morgue donde te inclinaron
como si aún estuvieras viva.

 

 

 

 

 

 

Anuncios