Jamila Medina / En Woodstock, toma Mnemosine

 

En los aserraderos
sobre el amarillo tibio de los prados de Aaru
viniendo de Bulu caravanas de película metálica
como un hogar de niebla subiendo
hasta los reservorios de la madera.

En la tiniebla infiernos tornasolados
(las redes de cavernas del Naraka congeladas y ardientes
del rojo vivo al loto azul utpala
el Naraka del aplastado el del gran grito el del calor y el gran calor
el de los dientes como castañas en el fuego, haciendo hu hu sin apagar la sed
y el Naraka del condenado a beber en un gran bol de colonia
con líneas negras que duran                                                           1296 años
por donde cortan los sirvientes de Yama
con ardientes sierras y afiladas hachas
un cuerpo
y el Avīci
el Naraka ininterrumpido de la hierba mora
macerada
por no se sabe cuántos pies).

Con los ojos bien cerrados oigo cantar los gallos
abajo
al fondo
en el camino de Bethel
el libro abierto de las puertas
del infierno y el cielo
oh Jardines de la morada y el pasto fresco de Guinee
Asgard, la ciudad amurallada, perfecta e incompleta a medianoche
y el lago de llamas de Gehena sobre el que crecen cabezas de demonio
tártaros báratros orcos
un fruto amargo sostenido que se debe comer morigerado
en la puerta de Din Yu:
Meng Pol prepara un té de cinco lotos
y en su puerta la niña de Tuonela (Tuonen Tyttö):
que nos guiará a través del río Gjöll o el Tuoni
en la corriente de cuchillos cayendo hacia los barrancos
en Uku Pacha en un cruce de camino entre los jícaros
me asomo a una casimba que es el ojo de la tierra
y cede un despeñadero
en que nada el espacio y nada el tiempo
vengo de Dilmun
donde habita la señora del aire, Ninlil
y nadie sabe que las semillas de sésamo sirven para comer
y para llenar barriles que te alejan del infierno (en Svalbard).

Food foot, fast food, football
hermana
emparédame gratis y rápido entre las Primaveras Amarillas
en una tumba / en una tundra de comida japonesa
quiero comer en Yomi-no-kuni
y regresar al j/rueg/do del big best acelerador
mientras la cruz roja expurga de ahogados el lodazal
y contra la malla eléctrica del escenario
se lanzan de cabeza mis cantantes semidesnudos favoritos.

Qué frío en el estómago Jimi
qué salto Janis y tu desabrigada
como una estrella en bruto minando la bandera
HELLTER SKELTER HELLTER SKELTER
calcula un descenso largo un suicidio en masa
planea(n)do en la internet.

Abre las puertas de la ciudad de luz
Jim Morrison duerme a salvo en casa
quería estrenar la bañadera de la reina de Saba la bañadera de Séneca
la bañadera de Cleopatra la piscina de la reina Victoria
el urinario de Duchamp la bañadera de Marat.

Dios nos asista
me han alcanzado los 27 años
ven que traigo en los bolsillos
del chocolate azul
y el primero en entrar en Sheol fue el blando Abel
nunca has tomado jugo de Soma
ven conmigo al Naraka de la ampolla y al de la ampolla abierta
al Naraka del gran loto donde tu cuerpo entero
terminará por romperse en piezas de carne cruda
tus órganos internos hacia el frío
rotos también más tarde
ya sin música.

Ven al Naraka de los escalofríos
que los mercaderes de la montaña rusa
ya no podrán llegar.

No busques más a la que ya nos ha encontrado
en el deslizador
tocando el agua
entrando en Tlalocan te daré el mapa de Amduat
y te daré mi secreto.

 

 

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