Revés/Envés: 1(Si…) / Carlos Bueno Vera

 

 

Where I go, words carry no weight.
W. H. Auden

La poesía no resiste la escritura.
José Lezama Lima

REVÉS/ENVÉS: 1 (Si…)

 

1.

 

 

¿Por qué permitimos al desastre hacer? Cuando
al reverso se le da intención, desciende
y reconoce. Ya no queda nada
insospechado.
Revés/envés.
/envés.
Ni mácula en el nombre,
ni mácula sin nombre. El anverso
acaso sea, el anverso donde la suavidad.
Alrededor bufa.
El objeto resplandece, iluminado
hacia su esplendor. Con espuma
alrededor, aumenta. Espumea y opone.
Opuesto al frente,
rompe para negar. Mas
horada para negar. Horadar,
horadar más, la planicie. Si lo plano,
siempre en pos,
en postura, postura en contra,
encuentra un remedio
para negarse. O para dejarlo,
y negarse. Y
así, ovillándose, se halló en novedad.
Refulgía enjambres,
arrumban roturas. Barruntado,
asediado,
en el regusto por la letanía.
Al aparecer, con las manos: escucha
aparecer el hallazgo de entre las partes. Sabe que
su significado está en destino; todo significado mueve y se.
Si es móvil que se mueva, si es uno. Porque
estamos llevando lejos. Rectitud y no esquivez.
Se coge, recoge y al sonar. Siempre, cuando sea posible,
coger y sonar.
Si la fisura, puede,
ser grieta
del otro lado. Tras cortar
el trasfondo. Tras los ruidos, en busca de la sombra,
encuentra la noche, en la revuelta,
que vierte y revierte si no agarra
el descenso. Así está el despertar.
Opuesto/reverso
/reverso.
Al        despertar.
Permitir que sea.
Hacer que permute. Que circule, el haz,
de este lado. Si se añade, estaba ahí, en llegada,
arribado. Pues así recibe el despertar.
Si rasga, no agarra,
pero rasgará. Corre correr.
Si cae. Si no cae, también. Desde
entonces, podrás con ello, lo pondrás en su sitio.
Encontrarás ponerlo, podrás poner que se ponga:
si es, es es.
Ahora, lo que quede.
Regresar.
Agilizar cierta posibilidad para hacer.
Figura de ello. Semblar,
conseguir semblanza,
quiso llevar. El altiplano, a algún lugar.
Secado y seco. Cortado y corto.
Le añadió algo, algo que es incertidumbre.
Lumbre en umbra, cumbre de umbrío.
Si se consigue cierto hueco.
Oh qué sueño.
Oh qué – qué sueño.
Conformar aparte, apartado. Qué
sueño. Qué dificultad para la parte.
Opuesto completamente
en diferencia y contrariedad.
No es un pedazo, es
rechinar.

 

2.
Avanzar entre los árboles. Llegar. Intentar ver.
(Vista la cascada, quién sabe de visitas.)
Desde la flexión hasta la ruptura, existe la alabanza,
entremedias. A través, se comprende.
La leche también en blandura quiere raíz que chupar.
Porque busca enfrente el extremo.
Bajo la costra, el hallazgo,
la piedra de caliza. Tu fetidez.
Tu espejo va primero. La meseta, el centro.
La disfunción ama el espacio
sin la sencillez deseable.
Porque si se amamanta
encontrará lugar más adecuado.
Porque la ceguera liba del fulgor.
Se abre la puerta, evitando
los equívocos,
en el lugar de la sustitución.
Comprender que falta y por tanto cede. Cede el paso,
el movimiento, sugiere desplazamiento.
Que esté dos veces hace
que no sea igual. Está en movimiento. Repetir
no es decir lo mismo. Ni siquiera decir dos veces.
Abre la mano ante lo diurno,
da una palmada hacia lo nocturno. De una bocanada
da una bocanada, arroja. Si es que prefiere golpear
al cortar la carne.
En lo paulatino,
sugiriendo el aliento
o su querer sugerir.
Se habla y se advierte la figura, ya
sea sobre la arena, sobre la tierra o sobre el barro.
Habla hasta cierto cansancio de la locuacidad. Presupone
alguna habilidad hacia su consumación.
Partida en la llegada si la fisura rezuma, gasta.
Si entiendes algo del vértigo. Si en todavía, incluso,
en preparación. Estancias, con la mano en la frente,
que parecen tener que ver. Si lo entiendes todo, incluido,
y gritando desde lo más alto, tras de ti, a tu espalda.
Todavía es diurno y lo nocturno
es que refulgen todavía.
No necesitas a nadie, no – no necesitas a nadie.
Siempre y cuando la fisura es fisura.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios