Víctor Manuel Pinto / Quieto

GPS

VOY SOLO CON MI RITMO Y MI ESTAMBRE Y MI AGUJA

Enriqueta Arvelo Larriva

arriba: sexo, sexo, sexo, acabamos afuera apenas empieza el día entre la lógica disposición de las calles, arriba: la lógica nos hace subir, nos obliga a bajar, entre la masa de personas que se tropiezan, arriba: siempre y sólo Yo que está tan solo, los demás nada saben (Yo, sé) arrastran, (Yo, sé) violan, (Yo, sé) mienten, (Yo, sé) matan, (Yo, sé) escupen, (Yo, sé) castigan, (Yo, sé) juzgan, (Yo, sé) masturban, (Yo, sé) desean, (Yo, sé) asustan, (Yo, sé) calculan: oral, vaginal y posiciones, (Yo, yo, yo) un sólo tiro en la cabeza, una patada por la barriga, yo le saco los dientes, yo le diría, yo le dije, yo pensé, yo creí, él es, ella no es, mátala, mátalo, meter la barriga y levantar el pecho, meter la barriga y levantar los senos: sexo, sexo, sexo: anal para ella, anal para él, en tu boca, en mi boca, encima de los hombros: todo viene de arriba.

 

Uno

 Desde arriba del cuerpo comienza el dominio o la salida.
Ninguna mirada desde lo alto nos abarca
sin la observación de nuestra pequeñez.

Ahora siento: Toda la calle
es una imagen que me duerme
en los objetos, en los deseos: Zapatos, carnes, colchones

Así, hasta la noche, tirado en cruz, mirando al cielo:
– tapado por un techo y más arriba

– tapado por las nubes y más arriba

– tapado por la imagen de una cruz que me rige.
Desde arriba del cuerpo, con paciencia, para entrar y salir.

 

 

Sus albañiles:

Con cualquier palabra la voz trabaja:
Deprecia el amor: sincero / falso / de madre / de mentira / ¿real?
Lo mismo si alma: inmortal / imaginaria / ¿real?
Lo mismo si vida: de rico / de pobre / dura / ligera / ¿real?

 

Devalúa y se obesa, vuelve grasa al sentido fibroso:
– voz: tengo hambre / sueño / miedo
– voz que dictó la imaginación
– voz que erigió: casas de bloques rojos
habitadas por hombres iguales a mí:

Obedientes a esa voz.

 

LA TIZA

CONTENIDO

ella me enseñó a obedecer con el brazo recto una distancia de mis amigos, cantando un himno quieto bajo una bandera. Ella decía la verdad en un bosque achatado en la pared, debía responderle, debía obedecer. Ella y el policía con guantes dibujando la quietud de un hombre en el suelo. Obedecer el azul del uniforme del policía, obedecer el azul de la camisa del liceo; el mar tenía una quietud falsa en las esferas. Ella era la espuma de su sal dura hundiéndonos: ser hombres que no mata la policía, ser mujeres tapándose con vergüenza, obedientes a las flores de los hombres. En el baño había más preguntas: la revista abierta, el uso del cuerpo en el labial y el ruedo corto de la falda. Inexacta en sus objetivos: 1ª 2b 3c y sin colores. Su punta que no conjuga: él se toca, él roba, el amigo mata, el amigo muere, ella se toca, ellos sienten, nosotros sentimos. ¿Qué hacemos con el cuerpo nuestro? ¿Qué hacemos con el muerto de cada día? Me desarmo y busco mi forma real. Buscar: ese verbo que odia.

 

TIERRÚO

Venir de abajo es llegar de arriba del cerro.

La colina es cursi con cipreses,
el cerro es duro con perros y escalones
de tierra bajo los zapatos:
agua, jabón y cepillo
duro en la suela de noche borrándola,
duro el ruego divino por ser otro.

– origen que me avergüenzas

– piel que me avergüenzas

 Tierra y agua donde el camión
entierra la rueda: barro
Tierra y viento donde el hombre
entierra al hombre: adiós
del barro, Dios y el hombre: un cuerpo:
Esto es lo único que tengo,
Tierra, terminar bajo tuyo
sin haberlo sentido sobre ti.

Siempre pensando en lo que no soy,
siempre pensando en la forma del mundo
lejos de la tierra que ensucia
los zapatos y los estantes de vidrio
donde caído dibujo una rueda:

– subir y bajar la cerveza

– subir y bajar la escalera

la rueda del sol igual ayer / igual hoy.

 

TREINTA

La involuntaria salivación ante la comida
y bocado y bocado tras bocado,
sin oler, ni saborear:

¿Qué hacer con esa violencia?

 La involuntaria erección:
y al tacto imaginarse tan fuerte
y tan distinto al cuerpo flojo
apenas duro en el centro de su tamaño:

¿Qué hacer con ese desgaste? 

Una gota cae al agua y forma una onda:
y una gota más hasta la violenta vibración del charco:
y pensamiento y pensamiento, tras pensamiento,
con la cabeza entre las manos, sin escuchar la lluvia,
sin ningún sentido:

la involuntaria pregunta.

 

ENFERMOS

SUS CABEZAS CAEN COMO LA FLOR SEGADA POR EL CUCHILLO
Ramón Palomares

hundidos en su belleza podrida, que acabó en fermento de alcoholes, que abren bailes con torceduras en sus cuerpos, que acaban con sus lenguas afuera, y acaban desnudos sobre sí mismos: su amor es una imagen y carne agitada. Trato de volver a mí entre ellos, que mi voz sea una resonancia visible a mi presencia. Ellos apartan sus dedos de la botella de ron, y hasta amanece y aún les hablo de la pelea por ver al Diablo, y oler a Dios entre heces y humos. Sólo imagino detrás de un muro con la textura y la temperatura de mi pecho. Un pedazo de carne cruda vale más que mi lengua. Imagino esa mi gran ayuda, todo lo digo a ellas, cada dedo tiene el nombre de cada amigo, y los agito; aprieto y les pego sólo a ellas: mis manos.

 

 Alcohol

 30 años tarde más se balancea ahora
con la piel de gallina
de la presión sanguínea por el suelo
lleno de pegostes:
de tragos secándose
de orine secándose
cuando amanece el olor y se es el último
y el vaso dice que se es el primero:
del trabajo / de la familia
con el puño sobre la mesa.
Escupe y escupe y pide un cigarro
con uno en la boca, pide un vaso
con otro lleno que se echa en la nuca
y es hielo hasta en la saliva
cayendo en hilo por la tensión baja.
Señalándose a golpes un yo soy en el pecho
hasta ponerse roja tras la camisa la piel
muy roja con venas tensas
la cara bajo el sol.
30 años así:
y pierde la gracia su balanceo,
y pierde lo grácil su baile solo.

 

 Crack

 Cuando joven no tocó ninguna buena palabra
y decir corazón nada significa,
aunque extendió su mano esperando
hasta que se vio solo con un puño,
un puño en su contra y no contra la puerta:
del avance / de una vida distinta

Yo repito: corazón corazón porque está sucio,
corazón y nada:
el día es un paso atrás / un paso adelante
y apoyo la mejilla al puño frente a la puerta
de mi propio cuerpo en silencio.

Ni él ni yo significamos algo malo o bueno.
Apenas si dejé mi mano abierta un rato más.
¿Era miedo? Aún ni sé qué es la paciencia.

Amigo amigo,
Maldita piedra de la esquina de perder el tiempo:
yo soy esto hoy / yo seré aquello un día
hasta creer
hasta caer.

Humo y humo:
corazón, si vas tan rápido
placer, si no he sido bueno
mañana, si no eres hoy
es mentira.

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