geometría de la M/ Ángela Segovia

soñé que ella me decía: ya no quierô te me
me despertó el odio, pero no el suyo, el mío
intento masticar el caramelo que me diste pero no se parteme
se me parten mis dientes en él se me hacen polvitos para dentro
me amansan el hambre bien

aunque fuera de mentira
no sabemos lo suficiente
no sabemos ni lo que empieza
no sabemos si acaba o pierde
somos de quedar en la tibia   por eso los dientes nos traicionan
la vida no nos lleva y nos trae
está sentada lánguida nos mira lo normal
aunque fuera de mentira
intuimos lo bastante
pero no va a ser suficiente porque nos faltan galeotes de acero en una mano
en la otra una espada
en la otra una niña que cruza el país con una cruz de alambre atorada en el cuello
en la otra hablan la niña de la cruz y un niño ciego
le dice: no te preocupes        llegaremos con éxito
pero la vida a ellos les lleva les trae
a nosotros se nos sienta lánguida y encima
apenas no notamos sólo que no podemos mover
adecuadamente las manos y es muy incómodo
si el mundo se muere es normal que yo vaya con él
le doy la mano canto me puedo ser la niña tal la cruz al cuello
llegaremos con éxito a la muerte cruzaremos el meridiano que separa
las estaciones, esta es la estación de la muerte, ciego eres tú
deletrearé su nombre
para ti para que sepas con qué estamos lidiando
pero después sólo digo la m
porque me recuerda dos cosas
y  envés del dos es infinito
movimiento dagua
tra traeremos
fogatas en lo blanco de las uñas trabajos de las letras lentas
oí una palabra que se le parecía pero no quise decirla, me equivoqué aposta
soñé que ella me decía ya no quiero te me y el odio
me despertó
pero no era el suyo
la palabra se marchó     mi boca no reaccionó
en los extremos del mur de las fontanelas escuché un golpeteo venirse
celita flamma venit
era el señor M asomó su pata muy rápido
muy
pero logré reconocerlo y no precisamente por la hora
pienso que me volveré loca y luego meto aire una y otra vez
y luego meto aire una y otra vez
todo por llevarte de la mano, eme
me pregunto, ¿qué debo hacer?
¿lo acompaño?
¿me escondo?
¿le lanzo una piedra?
el señor M no se inmuta, me mira por detrás de las fontanelas
luce como siempre, un poco sin color, un poco con ropa, un poco sin ella
¿acaso podría hacer como que falta? ¿o se pondría a gritar?
el caramelo también es un triángulo amarillo ¿os acordáis de eso?
quien me los dio me dijo: después puedes guardar los cigarrillos en la caja vacía
todo rimaba, todo rimmaba, como es normal en las escenas de amor
también en los poemas en algunas películas pero sobre todo en el dolor
sus ojos son verdaderamente verdes mientras miran de lado mis dientes no pueden partir el
color del triángulo
flamma amarilla
celita flamma venit
más bien se parten en él son blandos como yo riman conmigo a causa del dolor
por la noche pasan otras cosas que conciernen a la geometría
por ejemplo ayer cuando los cuadrados entraron en el cuarto
y comenzaron a moverse despacio pero sin detenerse nunca
circularmente
por las paredes
como si fueran dagua
no sé qué quieren de mí
no sé si van a volver
no los espero
pero si vienen
no intentaré morderlos
¿para qué?

 

 

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