Mauro Lo Coco / Alejandro Rubio

IV

en el crepitar del tiempo
actuar es echar nafta
a las brasas de la historia

la caldera emocional agita
nuestro corazón bastión con el rugir
de las chapas calientes
curtiendo el cuero viril de mis parches

lo mío habla de mí
y dice más o menos
que soy
así:
aquel melón contaminado que cultivó sin gracia
esa familia de deformes

al ritmo de las turbinas
agitando la ansiedad
mis pulmones inhalan
el fosfato implacable del macadam

y con él se revela el antropoide
que nos maneja a mansalva

no sabemos para qué
vamos a hacer mierda todo otra vez

mientras tanto
ese melón
nos pertenece

VIII

la materia recibe forma
contra todo cambio o movimiento
hay una densidad
que no se pesa y es esta huella
el talante que testimonia

un aliento
imprudente de la luz
la alegría sin estado
de ir tras la mentira

la dama azul
arte de la confianza
vive allá
por la ruta en la que el gordo avanza

y a correr porque
lo único que podemos hacer
es corromper

XVI

la atmósfera es un nombre como
razón
oxígeno
alabanza
arriba

el canciller
trae el tema
mientras ocupamos el tiempo
en quemar

cuando se piensa
en estas cosas regresa
la mirada al blanco

XIX

luz de ciencia pura este momento
en que nada
se puede realizar

(de Donde caucho se quema, Mauro Lo Coco)

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La reforma

Nosotros, Alejandro Rubio y Mauro Lo Coco, proponemos la siguiente reforma constitucional para poner a considera­ción de una discusión pública.

Artículo 1. Tierra, trabajo, libertad, educación y alimen­tación. Estos son los componentes materiales necesarios para fomentar lo que Theodor Adorno denomina la felici­dad corpórea del individuo, objetivo principal de la política. Por ello, el Estado deberá garantizar a todo ciudadano el alojamiento, la vestimenta, la comida, la salud ; así como brindarle herramientas de formación educativa.

Artículo 2. Propiedad privada. Siendo el capital ni más ni menos que trabajo acumulado (resultado del esfuerzo de cuerpos trabajadores), el capitalista jamás puede escapar al control sindical y estatal del capital, que es llamado sub­capital. Esto es avalado tanto por el marxismo, keynesia­nismo y la doctrina social de la Iglesia. A estas fuentes nos remitimos.

Artículo 3. Aborto público, libre, seguro y gratuito. El hos­pital público estará obligado a realizar esta práctica en el cuerpo de cualquier mujer mayor a 18 años libremente dispuesta, garantizando su carácter gratuito y las normas de seguridad necesarias. En caso de que el embarazo sea fruto de una violación, abuso o incesto, el Estado deberá supervisar el ejercicio de este derecho de la menor.41

Artículo 4. El Estado Nacional es el propietario del sub­suelo del territorio argentino. Negociará con cada Estado Nacional, Estado Transpolar o Provincial el usufructo de este subsuelo. Las Provincias seguirán recibiendo regalías como en el momento de redactarse este documento. Resul­ta inaceptable que nuestro país tenga la tercera reserva mundial de litio y que la provincia de Jujuy negocie por su cuenta con otros Estados Nacionales y Transnacionales.

Artículo 5. Culto. El Estado no se encargará, en adelante, de sostener el culto católico. En un país plurireligioso, ca­rece ya de sentido que el Estado continúe sustentando los gastos de una religión en particular.

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Foto de un pony rabioso

En el ridículo de la fiesta vecinal desbaratada
sus enormes dientes evocan los alfanjes
que echaron por tierra los mismos que con el mismo espíritu
trajeron a sus antepasados y los dejaron
caminar sobre estos campos, así que ahora
cuando fractura un esternón de un cabezazo
y aunque no haya tiempo en la estampida de buscar
símiles históricos para el observador silente
queda entre el horror y el trago de vino
el súbito de una ocasión de justicia.

Corazón

Este que pide, que pide
un cigarrillo, rechazada su petición,
apenas registrada la negativa, se vuelve
al siguiente y con mismas palabras y tono
repite el pedido, obteniendo la misma,
más seca, negativa, y se vuelve
al siguiente y pide
con las mismas palabras y tono,
obtenida la negativa gira y
vuelve y así
hasta que alguna vez,
alguien, cede,
le da, gracias, un tercio en total
de todas las veces que pidió y no obtuvo
y eso alienta la esperanza,
inflama el pecho, sole
mío, y dispara la siguiente
ronda de pedidos, negativas,
insistencias, resistencias,
un planeta con sus satélites, una cucaracha
subiendo y bajando la pared.

Opinión

¿Separarse? Sepáranse
dos bocas pa que se aparten
y nunca más júntense
ni en sueños, salvo
por medio de una línea telefónica.
crujiente, abandonada,
pensada con dolor, bajo
el fuego bajo, corta intensidad.

Somos conmovedores, queremos conmover

Las poetas enseñan el amor
a los niños del conurbano,
entre risas, pintadas, locales,
bombos, platillos, cornetas, por favor,
qué resto para una finísima voz,
solos nos apoyamos contra una pared
y contemplamos.

Zen

El discípulo preguntó al maestro:
¿Qué es un poema?
Quebrando una saeta con el meñique,
el maestro respondió:
No hay poema,
pero hay poemas.
Hay el poema chino,
el poema místico,
el poema olvidado,
el poema renaciente,
el poema verde limón,
el poema escrito sobre papel de arroz,
el poema con gusto a arroz,
el poema novísimo,
el poema de bandera,
el poema irregular,
el antipoema,
el subpoema
y otros poemas.
Deslumbrado como un tonto,
el discípulo preguntó:
¿Puedo yo ahora hacer un poema?
De muy buen humor contestó el maestro:
Ni aunque me mates.

(de El poema no es el tema, Alejandro Rubio)

 

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