Eduardo Padilla – Esto no es una pintura metafísica

 

 

Coen

No codiciarás
el manual de tu vecino
ni robarás
su biblia
para atormentar al héroe
y que parezca eso
tener sentido.

 

Manitas calientes

Dijo el Diablo a los esquimales:
La nieve no es nieve.

Ellos lo miraron sin decir nada.

La nieve es más que nieve.
O bueno, dijo, al leer sus caras,
la nieve no es una,
es mil y una.

Algunos ya daban señales
de incredulidad
o aburrimiento
así que el Diablo
comenzó a bailar tap
y a cantar que:

La nieve es
la caspa del diablo
en el smoking
de un albino.

La nieve es
la sal apelmazada
en el polo sur
de un salero.

La nieve es
la cal que Dios
arroja con una pala
sobre la tumba del mundo.

La nieve es el esperma que deja el mar
en las sábanas de un motel
donde la mucama se harta
y renuncia.

La nieve es la huelga de los colores
que se rehúsan
a salir de la cama
hasta que mejore el tiempo.

La nieve es la piel
de una nación
fantasma
llamada
anhedonia.

 

Obediente

sigo las señas.

Voy lento por fuera
y por dentro
un velocista.

Me apresto
al ras.
Le doy afecto
con el alma colgando
de una pata de araña.

Pero
al abrir los ojos
ella es un poste;
y esto no es
una pintura metafísica
como para que yo me sienta
elegante
por amar un objeto inanimado.

Entonces mejor
camino hacia atrás
como si rebobinaran la cinta
e ignoro el miedo
de ver la cámara
reír tras el espejo.

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