Lorena Huitrón – Wintu

 

Los siguientes poemas pertenecen a Wintu, cuaderno de reciente aparición con el sello mexicano Stomias Boa.

 

WINTU
(deer don’t want to die for me)

Madre, en el wintu no hay plural,
ni singular.
El mundo existe aparte de los hombres.
No la afirma, la deja intacta a los sentidos.
Mueles tu realidad,
como la cal con el agua, la estrujas,
te preguntas
“por qué a mí”.
Te afligen los no toques,
no hagas,
no grites,
no patees,
no destruyas, no,
no toques,
no hice caso.
Al wintu no le inquieta
lo deshecho,
las palabras mal formadas.
Es la naturaleza quien decide el curso de las cosas.
Nada es suyo.
Si un cazador pierde la suerte, no dice
“soy incapaz de matar venados”, dice
“el venado no quiere, no muere
para mí”.
Como tú, como ese cazador
al que le falta suerte,
miro al animal que escapa ileso del disparo.
¿Y si sólo nos prestamos ese rifle,
esa lanza
esperando la destreza y la suerte,
si la frustración es el animal
que ha decidido morir?

 

LA EROSIÓN DE LAS COSTAS

Una investigadora holandesa realizó en la Universidad Autónoma de Barcelona un estudio sobre las causas de la disminución de materia gris en las mujeres después del embarazo. Esto nada tiene que ver, dice, con la idea generalizada y científicamente rechazada de que hay un deterioro en la memoria y la mujer se vuelve patidifusa y atarantada. Sobre esta desaparición, un neurocientífico norteamericano piensa que 1) no es benéfico; 2) se produce por el estrés, mala alimentación y pocas horas de sueño; 3) forma parte de una “programación celular para lidiar con el futuro” que puede resultar útil para la educación y crianza de los hijos. La investigadora está segura de que el inciso tres es la explicación más viable. Escaneó las cabezas de mujeres antes y después del embarazo. Se vio la mengua de materia gris, como si cada grito del alumbramiento o la anestesia quitara cachos. En cambio, el hombre no sufre ninguna alteración, aunque no sale indemne al ser padre. Si en verdad quiere ser padre.

En la mujer adelgaza y cambia la superficie del área del córtex, relacionada con la cognición social. Pero un área del hipocampo recupera volumen. Hubiera sido mejor el menoscabo absoluto. Contrario a los esfuerzos que quiere demostrar la doctora holandesa, la madre se imagina toda la vida a orillas del mar, añorando embarcaciones en las que no podrán partir. Llora lo perdido de la costa: aquella juventud antes de odiarse a sí misma al aplacar llantos, berrinches, atender reflujos, fiebres y diarreas mientras las palomas llegan al parque cuando se les da la gana. Su futuro se codifica en nostalgia y odio agitados cada día en el oleaje.

 

IAM DOCUI SILICES VERBA BENIGNA LOQUI
(he aprendido a decirles a las piedras palabras amables)

Amor es inseguridad, la inseguridad es el frío que no se quita de las manos, el frío que no se quita de las manos es lo único alerta entre el amor y la inseguridad, el amor y la inseguridad son las yemas heladas que hundes en las mejillas y en la nuca del otro, el otro lleva en su frío la sangre de Catulo flotando a orillas del Tíber, a orillas del Tíber ríe Clodia entre jóvenes apuestos, la risa de Clodia es una bola de nieve lanzada a la cabeza de Catulo, Clodia rezuma en su frío corazón la inseguridad de Catulo que se hace historias propiciadas por el mismo amor. Por el mismo amor propiciamos esas historias y el invierno es interminable. La amabilidad sostiene al amor y a la inseguridad, mis palabras llevan con dulzura un cadáver rumbo a un glaciar.

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