Cuatro poemas de Juan Manuel Silva

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Los siguientes poemas fueron tomados de Casimir (La calabaza del diablo, 2014).

 

HISTORIA DE LA LENGUA

Dicotiledón es una palabra graciosa, da cosquillas
la cola del zorro o ese universo de filamentos
que cae de los plátanos orientales. ¿Habrá un
lugar donde el sol no se ponga para todas
estas piezas tiradas sin enigma ni rompecabezas?
El vino era fértil en preguntas y el movimiento
de las cosas podría haberse llamado soplo o boato
pero el prado era más extenso que la construcción.
Ahí seguimos vivos a los veinte años sin océano o
montañas. Solo el queso del sándwich: beber
la precisión de un reloj en una escalera que nadie usa
los conocimientos se extinguen con los brotes.
Nos quedamos ahí con los perros y los funcionarios
hasta que cierren el campus. Hasta que algo pase o se
quemen los pastos.

 

 

TUCUMÁN

Los adultos cuelgan de los caños de aluminio:
brillan
y esperan llegar antes o a la hora a lugares
que desconozco
La casa de madera es navegada por termitas
y el color amarillo de lo antiguo nos inunda
como el paisaje a quien viaja en bus por
las carreteras de países intermedios al acecho
de que todo tarde en llegar, los árboles se unan
y nadie nos espere en la estación.

 

 

MECÁNICA CELESTE

La basura comprimiéndose despierta a quienes oran
se anticipe o tarde como los sentidos de un cuchillo
en un panal que se quiebra entre botellas y latas
el canto de la abeja reina al morir fue tan fuerte
y doloroso
me hizo pensar en el primer motor a combustión al fundirse
en algunas palabras de mi abuelo
sobre el viento, la belleza y el meado.

 

 

EL MINISTERIO DEL MIEDO

Un ángulo comparten el sol y los pelícanos
es el punto más claro de la vista
no hay colores en el brazo que asoma
tu mujer por la ventana desnuda
ni hay temperatura en la imagen
que el turista fija más allá de la tarde
la sexual belleza de las botellas rotas
se riega por la playa
parece abrir los alambres que inician
con su madera cansina las grandes familias
rocas sentadas frente al mar
como la liebre muere en el cruce de la autopista
por el exceso de claridad.

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