3 poemas recogidos en: Corazón tradicionalista. Poesía 2008-2011* / Berta García Faet

VEINTE AÑOS 

 

La vida paga sus cuentas con tu sangre
y tú sigues creyendo que eres un ruiseñor
ROQUE DALTON

 Y a los veinte aún me atrevía a utilizar vocablos famosos
dije felicidad y dije alma y dije soledad y dije siempre
FÉLIX GRANDE

 

I.

 

Extrañeza y cumpleaños.
La madrugada de los recuerdos.
Un manifiesto de poesía
o una lista de buenos propósitos.
Preguntas y respuestas en test
de embarazo
o una novela.
Sentirme, sentirlo todo
o tener hambre.
Echar de menos al amante
o a los padres y al hermano.
La noche de las tinieblas
o el corazón del fin del viaje.
Todo sea por ordenar,
por rendir homenaje mediocre,
por postergar la solución de no entender
nada: no sacar conclusiones
sino versos y tickets de compras.
He reflexionado y tengo veinte años
y he tenido veinte amantes (no recuerdo
dos nombres).
Reconozco mi vientre y mis labios
pero a veces (por las noches)
no tengo nada en que pensar
y sufro.

II.
A las tres de la mañana del día de tu cumpleaños
en la tele sólo hay porno
en el Messenger sólo resisten los raros
y no son horas para llamar al amante
(puesto que vive con sus padres y sería peligroso).
Es demasiado pronto para desayunar muesli
y demasiado tarde para pedir perdón.
O bien los perros ladran y los grillos tartamudean
o bien los gatos gimen y blasfeman (esto es insoportable).
La salvación está en las pastillas
pero lo estás dejando.
Como el problema es la extrañeza,
en este el milenio del aburrimiento y de la cúspide de Maslow,
no lloras
(en todo caso te rascas la rodilla; justo en el centro
te ha besado un mosquito).
Así que lo que haces es leer o escribir,
pero ni Plath ni Strand ni Schopenhauer, el Infalible,
pueden consolarte (esto te extraña: qué pozo
incognoscible somos, qué espirales).
En todo caso, así te lo ha indicado el psicólogo
de la revista
y además no hay nada mejor que hacer. Empiezas:

extrañeza y cumpleaños, la madrugada de los recuerdos.

Cuando despiertas a las doce
dormir se te ha pasado muy rápido
y ya no recuerdas todas esas cosas horribles
que pensaste (y que el lector por suerte
no imagina; tienen que ver con el vacío,
edificios altos, siluetas
que se ahuyentan).

Así que lo que haces es darte la bienvenida,
el lugar es negro y huele a flores
secas entre libros que ya no quieres,
pero todo puede cambiar, también
la piel, las pestañas, el camino.
Y opinas:

lo mejor sin duda es quejarse temprano,
teñir de oscuro todo, fingir ser depresiva;
así es como se escribe poesía, así es como
se triunfa. Así es como te acercas
al absurdo, así es como se vuelve.

 

………………….Pero cuando recuerdas y planeas
(eres una ciudad que se financia con visitas
a los monumentos del pasado, pero no haces
más que construir nuevos templos cuadrados,
rosáceos jardines, le pides una cita a Mies van
der Rohe) sabes
que mientes, por escribir algo, sabes
que eres feliz, estrella feliz, labio feliz:
y ahora vas a desmayarte.

 

 

EL DESAPARECIDO

Allegro moderato

El amor lo siento es un unicornio sublime una mentira
propaganda de los curas de los franceses de los publicistas
se lo llevaron a China lo apalearon lo quemaron
y ahora no existe qué lástima se lo tragó la metrópolis

Ya sé que le dijeron que podría encontrarlo en esta calle
pero le juro que ya no vive aquí mire mire estoy sola
Registre los cajones registre mi caja torácica
Sólo encontrará sistemas de ecuaciones muy elementales

La última vez que lo vi nevaba en un óptimo de Pareto
y el aeropuerto estaba colapsado de flores de un día
No conservo ninguna foto se tiraron como locas al río
cuando supieron lo del complot de los bovaristas

También a mí me apena la verdad es que era suave
olía bien era tan nutritivo y en verdad barato
Luego ya le digo lo secuestraron lo desnucaron
pero siguen hablando de él porque les conviene

El amor si es que así se llamaba nunca hay que fiarse
era un vecino discreto aunque ruidoso por las noches
Parecía sincero pero tal vez fuera una pose:
hay quien antepone a la verdad la estética

y así está el universo atiborrado de belleza
y cosas que se acaban y todo el mundo lamentándose
como si sirviera de algo como si, aun si estuviera vivo,
fuera a durar por siempre como las montañas

Así pues no insista no se enoje señor le engañaron
El amor está lloviendo en un gulag lo siento en un ojo
está en la tumba en la cárcel en la memoria de las viejas
y ahora es polvo de estrellas basura más vale que lo olvide

 

FUNDAMENTOS DE LA AGRIDULCE CICLOTIMIA

Así pues, ¡desgarramiento!
Y nada de mitades.
CARLOS EDMUNDO DE ORY

Lo sé: eres brontofóbica y frágil,
una conquistadora nata pero, en el fondo,
brontofóbica y frágil, un ser de deseo.
Tienes la costumbre estúpida e insana
de, cuando no crees en el amor (siempre en verano),
burlarte cruelmente de esa ex-creencia;
de, cuando crees en el amor, compadecerte
de los días del sí: dices tú fuera, placebo emético:

tú fuera
de mi cuerpo: fuera
a tu valle de carótidas y ojitos de chantaje psicológico.

Así –lo sé muy bien– pasas la vida
desde un lado
reprendiendo al otro lado
(aunque también lo entiendes);
me tengo para siempre, te repites.

Pero
decir distimia no la suprime,
decir océano no lo suprime.

Como muchos labios-huracanes de este mundo,
vas en bicicleta
con qué sé yo qué fosforitas esperanzas.
Como la mayoría de los Tribunales Constitucionales
de Europa,
eres reactiva: calibras
los conjuntos y subconjuntos de los colores ajenos:
incluyes los deseos ajenos
en tus pulcras ecuaciones interiores
(son hipótesis);
caminas
(por no morirte)
alegremente: brontofóbica y frágil, sin embargo
musical
y espartana
(por no morirte: entiende esto: por no morirte).

Pero ¿frágil?
¿Dices frágil?
Nunca paras. Nunca paras.
Rompes cosas, moderadamente
te sientes mal un tiempo; si te despiezan
los labios,
los brazos-adminículos-topográficos-que-se-enganchan
en los labios del otro que siempre es un incrédulo,

simplemente
lloriqueas
cinco minutos y te limpias.

Pero
decir distimia no la suprime,
decir océano no lo suprime.

 

 

*(La Bella Varsovia, 2018)

 

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