Tarda en Apagarse. Silvina Giaganti. Caleta Oliva.

 

 

 

 

 

 

 

 

Los enfermos de la familia piden por mí

 

No sé muy bien quien soy

la sexualidad es fluida

pero no me refiero sólo a eso.

Hace ocho años que no cojo con un hombre.

Lo cierto es que lo amé

y un año después de separarme

volví para cuidarlo un tiempo más

a él y a su esclerosis múltiple

recién declarada.

Soy buena para eso, no me derrumbo y

los enfermos de la familia piden por mí

aunque él no lo hizo.

El sábado su ex, la madre de su hijo

me escribió: Silvina, pasó Correo Argentino

trajo el aviso de tu pasaporte

a Eduardo se le cayeron dos dientes de adelante

me impresiona mucho, está muy cansado

dejó de inyectarse interferón hace años

dice que se curó.

Yo le aplicaba Rebif en la panza

cada noche en un lugar distinto

la piel le quedaba como un blanco de tiro

luego del trayecto de mil flechas.

Las contraindicaciones, mejor no leerlas.

Desde un deterioro del hígado

hasta intentos de suicidio.

Iba a buscar las dosis en un taxi,

me las daban en un maletín

lleno de gel refrigerante.

Las jeringas parecían lapiceras Lamy

pero no éramos modernos.

Me odió cuando lo dejé.

Hace un año lo crucé en Constitución

hicimos las paces en la esquina

de la casa donde vivimos juntos.

El primer brote lo tuvo en el ojo derecho

se quedó ciego en un 70 por ciento.

Con dosis grandes de corticoides recuperó un 50.

Él es pintor y necesita el ojo.

El segundo brote le dejó

siete meses después la pierna frágil

como un hilo para coser un botón.

Ese brote confirmó la enfermedad.

A las cuatro de la mañana vinieron

dos médicas residentes y dijeron: tiene EM.

Él dormía.

Lo cuidé y lo quise

lo quise y lo cuidé,

se le cayeron dos dientes y quisiera también

alterar el mundo para que los tenga.

El sábado me engripé y la chica que veía

fue a una fiesta, se cogió a una conocida.

De noche vi una película y me acordé

de cuando él me sostuvo la cabeza

mientras vomitaba un 25 de diciembre

a las 3 AM el exceso de la navidad.

Me acordé de cuando me cogió

arriba del bidet y arriba de un toallon

meado por la gata.

Me quedé pensando en cómo un cuerpo puede atacar

sus células sanas por error.

 

 

 

 

 

 

Rescue Remedy

 

El miércoles 5 de agosto

a las 10 de la mañana

volví a ver a Cristina.

La última sesión

la habíamos tenido

a fines de 2010.

De su consultorio

me iba más liviana

con la sensación de algo

removido en el pecho

que de tan duro parecía cal.

Le gastaba todos

los paquetes de Carilina

que nos dejaba

al lado del sillón.

Nos sentábamos enfrentadas,

cuando miraba

las paredes veía

sus títulos universitarios

y una naturaleza muerta de Soutine.

Una vez soñé

que la encontraba en Sarandí

en la parada del 17

y que nos dábamos

un abrazo largo y fuerte.

Cuando me desperté

entendí que ella estaba

haciendo cosas por mi

que mi mamá no pudo.

Cristina me ayudó

a dejar una ex pareja

a la cual volví a cuidar

por un año luego

de enterarme que

le habían diagnosticado

esclerosis múltiple.

El miércoles 5 de agosto

a las 10 de la mañana

volví a tocar el 4° 24.

Me senté y le conté

la teoría del amante y del amado

de Carson McCullers

en clave personal.

Fijamos fecha

para un nuevo encuentro.

Me recetó flores,

Rescue Remedy y Walnut

cuatro gotas

cinco o seis veces por día.

 

 

 

Silvina Giaganti.

Tarda en apagarse. 

Caleta Oliva.

2017.

 

 

 

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